Millones de vidas han terminado en la más absoluta mediocridad debido a que han caído en las garras de este peligroso enemigo. La postergación es capaz por si sola de destruir toda una vida. Muchas personas, presas de la comodidad o de una falsa sensación de que “ya habrá tiempo” dejan constantemente las cosas por hacer esperando que llegue el momento adecuado. Y ese momento adecuado nunca termina por llegar. No existe en el calendario y por lo tanto nunca llegará. Adopte en este mismo instante la decisión firme de eliminar para siempre de su vida la postergación.

Veamos a continuación un método comprobado para limpiar atrasos en su vida y ponerse de una vez por todas al día. He llamado a este método “El método hazlo ahora”.

Veamos en que consiste:

  1. Hazlo la primera vez. Las personas somos aficionadas a crear pilas y pilas de papeles y tareas por hacer. Y vamos pasando las tareas de una pila a otra constantemente sin concluir ninguna de ellas. No maneje dos veces el mismo documento o asunto. Despáchelo la primera vez que caiga en sus manos.
  1. Limpie su mente. La experiencia nos dice que los seres humanos tenemos una capacidad limitada para atender varias actividades en nuestra mente a la vez. El gran volumen de actividades incompletas en su vida le impide conseguir la concentración necesaria para completar lo que tiene frente a usted. Pasa tanto tiempo pensando en todo lo que tiene pendiente que le es imposible canalizar toda su energía hacia las cosas que sabe que debería realizar ahora. Se ha de establecer un plan de actuación sobre esas pequeñas cosas “menos importantes”. Haga una lista de ellas y asigne un tiempo para hacerlas una por una o simplemente decida no hacerlas.
  1. Resuelva los problemas mientras todavía son pequeños. Cuando vamos ganando experiencia en un trabajo, aprendemos a detectar las señales de alarma que nos indican que algo va mal y que irá todavía peor si no tomamos acción. Desafortunadamente tendemos a ignorar esas señales de alarma, y pensamos que si dejamos esas tareas pendientes de hacer “desaparecerán” por sí solas. El resultado final es que pasan de ser simples problemas a convertirse, en la mayor parte de las ocasiones, en verdaderas crisis.
  1. Limpie los atrasos. Recuerde siempre que los atrasos suelen crear su propio trabajo adicional, así que eliminándolos disminuirá su carga de trabajo mucho más de lo que piensa. Hay 5 pasos esenciales para manejar los atrasos:
    1. Identifique los atrasos.
    2. Establezca un orden de prioridad.
    3. Planifique un tiempo cada día para solucionar atrasos.
    4. Identifique la causa de los atrasos.
    5. Tome medidas para evitar que los atrasos aparezcan de nuevo en el futuro.
  1. Manténgase enfocado en el futuro en lugar de en el pasado. Permanecer enfocado en el pasado le centrará en las oportunidades perdidas. Trabajar en el presente con una clara visión de futuro le permitirá atraer nuevas oportunidades.

6. Deje de preocuparse. Piense en algunos problemas que usted haya tenido que manejar en el pasado. ¿Le ha llevado a alguna parte estar regodeándose en ellos? No. Es únicamente cuando usted inicia alguna acción cuando el problema comienza a solucionarse. Muchos de nosotros tendemos a exagerar el esfuerzo y el tiempo que nos llevará el hacer una tarea que no deseamos realizar.

7. Siéntase mejor acerca de usted mismo. Comprometiéndose con la filosofía del “Hazlo Ahora”, completará los trabajos más duros primero y manejará los trabajos pesados “bocado a bocado”, obteniendo una gran reducción de estrés. Inténtelo un solo día y verá aumentar su autoestima notablemente. Descubrirá que puede realizar mucho más de lo que ha hecho en el pasado.

Haga suya también la regla final que dice que “No todo puede o debe ser hecho AHORA”. Hay tareas de las que ha estado posponiendo que es mejor eliminar y ni siquiera realizar. Determine cuáles son esas tareas que no van a aportarle nada positivo y decida simplemente no hacerlas.

Todos los grandes triunfadores se enfrentaron en algún momento de su vida a este monstruo llamado postergación y decidieron vencerle. Decidieron que sus sueños eran mucho más importantes que la comodidad que supone dejar una tarea para más tarde.

Entendieron que es sólo a través de la acción como se forjan las vidas legendarias y salieron del camino cómodo y trillado para forjar su propio destino. Cuando usted se transforme en un verdadero hacedor comenzará a darse cuenta de que realmente no hay tareas desagradables o complicadas si uno se enfrenta a ellas con la actitud adecuada y las ve como partes del camino para lograr sus mayores sueños. El ganador siempre comienza las cosas, continúa las cosas, pero sobre todo termina las cosas. Y eso es lo que al final marca la gran diferencia a la hora de cosechar los resultados.

Ejercicio del día:

Tan pronto como pueda vaya a su escritorio o lugar de trabajo y comience con cada una de las tareas y material pendiente que encuentre allí. Termine aquellas que le sean posibles y programe un tiempo de realización para aquellas que requieran de algunas horas para ser completadas.

Por José María Vicedo

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