La Reforma 500 AÑOS – IMPLICANCIAS CONTEMPORÁNEAS DE LA REFORMA

0

Al celebrar el quinto siglo de la Reforma Protestante, podemos descubrir una serie de temas y asuntos que tienen importancia capital para las iglesias y los creyentes del siglo 21. Y entre esas contribuciones podemos mencionar las siguientes:

Las afirmaciones teológicas de la Reforma son todavía muy válidas y pertinentes: Sola scriptura, sola fide, sola gratia, solus Christus, y soli Deo gloria.  Esas importantes declaraciones de fe ponen claramente de manifiesto la importancia de la obediencia a Dios, a Cristo y a las Escrituras en contraposición con las declaraciones, teologías y políticas eclesiásticas que pueden estar distantes de las necesidades de las iglesias, los creyentes, los pastores y las comunidades.

La Reforma es la respuesta profética de una iglesia bíblica a los excesos morales y las desorientaciones éticas en los centros de poder, tanto políticos como eclesiásticos. El poder institucional debe estar en diálogo respetuoso con las bases y las bases deben afirmar sus posiciones en los diversos foros con firmeza y determinación ante las diversas autoridades civiles y religiosas. ¡Las instituciones religiosas deben estar al servicio de las comunidades que las organizaron!

La Biblia es el documento más importante que poseemos como creyentes y como comunidad de fe en el día de hoy. ¡Contiene el mensaje transformador, restaurador y liberador de Dios para la humanidad! Las declaraciones teológicas pueden tener algún valor y las constituciones denominacionales tienen cierta importancia, pero el documento fundamental e indispensable para la Iglesia debe ser la Biblia.

Con la ayuda del Espíritu los creyentes pueden leer, estudiar y comprender el mensaje de la Biblia. El presupuesto de esta afirmación, es que las personas tienen capacidad de análisis, y el Espíritu Santo tiene el deseo de esclarecer el entendimiento, para revelar la verdad divina a la humanidad. Quizá en la actualidad se necesita otra Sola luterana: Solus Spiritus… El tema del Espíritu Santo es fundamental para las iglesias del siglo 21.

La autoridad de la Biblia es más importante que las decisiones de las denominaciones y las recomendaciones de los directivos denominacionales. Esta implicación teológica reclama de los líderes eclesiásticos prudencia personal, dignidad interpersonal, responsabilidad administrativa, respeto fraternal, y sabiduría teológica. Hay que recordar que quienes están en el liderazgo eclesiástico y político el día de hoy, con el tiempo no estarán en esas posiciones y recibirán las consecuencias de sus acciones y decisiones.

Como las Sagradas Escrituras y su lectura contextual fueron determinantes en el nacimiento y desarrollo de la Reforma, las nuevas lecturas bíblicas, también contextuales y pertinentes para el siglo 21, pueden producir nuevas reformas en la iglesia y en los creyentes. El crecimiento sostenido de las congregaciones y las denominaciones, y también los avivamientos permanentes, unen la oración y la bendición divina con el estudio bíblico. ¡Para que un movimiento espiritual sea edificante, reformador, transformador, liberador, saludable y duradero, debe incorporar de forma destacada el elemento educativo!

Y finalmente, si las denominaciones cristianas, las congregaciones y los diferentes ministerios desean ser relevantes y proféticos en el siglo 21, deben volver al mensaje de la Biblia para cumplir su misión. Se necesita un mensaje profético, liberador y transformador, que llegue al mundo actual, que está lleno de tecnología pero que es impersonal y distante.

Para lograr ese objetivo deben usar una versión de las Sagradas Escrituras que sea bien entendida y apreciada por las nuevas generaciones de creyentes; además debe ser un texto moderno que tome en consideración los manuscritos disponibles más antiguos y fidedignos, y a la vez que presente un idioma claro y entendible.

Por Samuel Pagán

(Extraído de e625.com)

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre