Liderazgo – LA LEY DEL SACRIFICIO

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Un líder debe ceder para subir

EJEMPLO: MOISES

TEXTO: EXODO 2:10-15, 3:7-12 / HEBREOS 11:24-27

Moisés es un ejemplo clásico de esta ley del liderazgo. Él comenzó su vida como el príncipe de Egipto. Él tenía todo lo que un joven podría desear. Pero el conocer que sus hermanos hebreos estaban sufriendo en manos de los egipcios, lo impulsó a hacer algo al respecto. Después de matar a un egipcio agresor, Moisés pensaría que podría vengar a su pueblo mientras permanecía en el palacio como parte de la familia real. Al descubrir que este crimen se había hecho de conocimiento común (aun para el Faraón) Moisés comprendió que tenía que huir. Fue durante su tiempo en el desierto que él aprendió la ley: Un líder debe renunciar a escalar. Una vez entregó todo el prestigio y poder que Egipto podía otorgarle, Moisés experimentó el favor de Dios y fue llamado a realizar el trabajo mediante métodos divinos en vez de humanos. Moisés no hubiera podido nunca realizar su tarea sin renunciar a su posición principesca.

OBSERVACIONES SOBRE ESTA LEY …

COSAS QUE MOISES TUVO QUE CEDER:

  1. Orgullo
  2. Impaciencia
  3. Dinero
  4. Posición
  5. Control
  6. Autosuficiencia
  7. Popularidad
  8. Tiempo
  9. Comodidad
  10. Identidad
  11. Ambiente Conocido
  12. Posesiones

¿QUE PERMITIO A MOISES RENUNCIAR A TODO?

¿Qué ayudó a que Moisés practicara la ley del sacrificio y renunciara a sus placeres y riquezas?

  1. ÉL ESTABA A solas CON DIOS (Exodo 2:15, 3:1-5)

Dios alejó a Moisés de todo aquello de que dependía su propia seguridad. Él removió sus distracciones.

“Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián. Y estando sentado junto al pozo, … Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro … se le apareció el Ángel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza …”

  1. ÉL FUE honesto y abierto CON DIOS (Exodo 3:10-12)

En la zarza ardiente, no hay señal de autojustificación. Moisés es débil y él lo sabe.

“Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel. Entonces Moisés respondió a Dios: ¿Quién soy yo para que vaya a Faraón, y saque de Egipto a los hijos de Israel? Y le respondió: Ve, porque yo estaré contigo …”

  1. ÉL TENIA hambre DE DIOS (Exodo 3:13, 14)

Dios tenía que ponerlo en una posición de hambre. Después de cuarenta años, Moisés estaba listo para someterse.

“Dijo Moisés a Dios: He aquí que llego yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntaren: ¿Cuál es su nombre?, ¿Qué les responderé? Y le respondió Dios a Moisés: Yo SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros”.

  1. ÉL FUE quebrantado POR DIOS (Exodo 4:1-13)

Dios finalmente lo libera de toda preocupación y autopromoción. Él se rinde.

“Entonces dijo Moisés a Jehová: ¡Ay Señor! Nunca he sido hombre de fácil palabra, ni antes, ni desde que tú hablas a tu siervo; porque soy tardo en el habla y torpe de lengua. Y Jehová le respondió: ¿Quién dio la boca al hombre? ¿O quién hizo al mudo y al sordo, al que ve y al ciego? ¿No soy yo Jehová? Ahora pues, ve, y yo estaré con tu boca, y te enseñaré lo que hayas de hablar”.

 LA LEY EN LAS ESCRITURAS …

“Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón” (Hebreos 11:24- 26).

OTRO EJEMPLO DE ESTA LEY …

Abraham – estuvo dispuesto a comenzar todo un pueblo, a dejar todo aquello con que estaba familiarizado, y también dispuesto a sacrificar a su hijo a pedido de Dios.

VIVIENDO LA LEY…

La Pirámide del Liderazgo

Entre más alto llegues

Las menos opciones que tienes.

Declaraciones de Sacrificio:

  • No hay éxito sin sacrificio.
  • A mayor nivel de liderazgo – mayor es el sacrificio.
  • Tienes que rendirte para sostenerte de pie.
  • Lo que te llevó ahí, no te mantendrá ahí.
  • La mayor amenaza para el éxito del mañana, es el éxito de hoy.         

AUTO EVALUACIÓN: 

 

  1. ¿Qué he sacrificado para dirigir bien?
  2. ¿Cuáles han sido algunas experiencias de mi pasado donde Dios me llamó a entregarle algo? ¿Cómo respondí?
  3. ¿De que manera me ha quebrantado Dios? ¿Le he permitido que me lleve al desierto para romper la auto suficiencia y la auto promoción que hay en mi vida?
  4. ¿A que cosas me estoy aferrando ahora que me son difícil rendirle a Él?

Extracto del Libro “Liderazgo”.

Por Marcos Witt.

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