Predicaciones Cristianas – Una Voluntad Armoniosa 1

 

Alguien podría estar inclinado a preguntar por qué Dios desea que la Tierra gobierne al cielo. Para enten­der tal deseo divino, necesitamos recordar que nuestro Dios está restringido por el tiempo. (Por tiempo, que­remos dar a entender el período que transcurre entre las dos eternidades. Entre la eternidad pasada y la eter­nidad futura existe lo que llamamos tiempo). En el tiempo, Dios no está libre para hacer lo que quiera. Es­ta es una restricción que Él sufre por haber creado al hombre.

Según el relato de Génesis 2, Dios le dio al hombre libre albedrío cuando lo creó. Dios tiene su voluntad, pero el hombre también tiene la suya. Cuando la voluntad de un hombre no está de acuerdo con la vo­luntad de Dios, instantáneamente Dios está siendo res­tringido. Supongamos, por ejemplo, que usted está completamente solo en un salón donde hay una mesa, sillas, el piso y el cielo raso. Usted no estará restringi­do en absoluto por esos objetos. Simplemente no pue­den limitarlo. Ahora bien, Dios es el Dios de poder; Él puede hacer cualquier cosa. Si la Tierra estuviera llena sólo con cosas desprovistas de espíritu, Dios no estaría restringido en lo más mínimo. Un día, sin embargo, Él creó al hombre. Esta creación es diferente de un trozo de piedra o de un segmento de madera; el hombre no es como una mesa ni como una silla, que son incapaces de imponer resistencia a la voluntad de Dios de colo­carlas o moverlas donde a Él le plazca.

El hombre que Dios creó posee libre albedrío. Puede decidir si oye o no oye a Dios, porque Dios no creó a un hombre que por obligación tenga que oírlo. Habiendo creado al hombre con tal libre albedrío, el poder de Dios está, en consecuencia, restringido por este hombre. Él no pue­de hacer automáticamente lo que quiera, sino que tie­ne que preguntarle al hombre si este también quiere. Dios no puede tratar al hombre como si fuera madera, o piedra, una mesa o una silla. Simplemente, porque el hombre tiene libre albedrío.

Desde el día en que Dios creó al hombre, y hasta este mismo momento, la voluntad libre del hombre puede permitir o impedir que se cumpla la autoridad de Dios. Por esta razón, por lo tanto, podemos decir que durante este período que llamamos tiempo, que se extiende en­tre las dos eternidades, la autoridad de Dios es restringi­da por el hombre.

¿Por qué debe Dios estar restringido en el tiempo? Por­que Él sabe que en la segunda eternidad, la que ha de venir, tendrá una voluntad armoniosa; es decir, concor­darán el libre albedrío del hombre y la voluntad de Dios. Esta es la gloria de Dios. Una ilustración pudiera ser útil en este punto. Si usted coloca un libro sobre una mesa, allí permanecerá. Si lo coloca en un anaquel, allí se que­dará también. El libro lo obedece a usted absolutamen­te. Sin embargo, usted no estará satisfecho con tal clase de obediencia, puesto que es totalmente pasiva, por cuanto carece del elemento de la voluntad. Del mismo modo, Dios no se complace en que el hombre que El creó sea manejado pasivamente como si fuera un libro. Sí, Él quiere que el hombre lo obedezca plenamente, y sin embargo, le dio el libre albedrío. Él desea que el hombre ejerza su libre albedrío para decidirse a obede­cer. ¡Y esta es la gloria de Dios!

En la eternidad futura, la libre voluntad del hombre lle­gará a ser una con la eterna voluntad de Dios. Entonces, cuando se cumpla el propósito eterno de Dios, el libre al­bedrío del hombre llegará a estar en perfecta armonía con la eterna voluntad de Dios. En la vida de cada hom­bre hay una voluntad libre, y cada voluntad libre querrá que se cumpla la voluntad de Dios. En la eternidad por venir, el hombre aún tendrá su libre voluntad, sin em­bargo, estará al lado de Dios.  ¡Aleluya! El hombre en verdad po­see la libertad de oponerse a Dios; sin embargo, no se opondrá. Lo que el hombre haga, será lo que Dios desea hacer. Ahora bien, ¡una voluntad tan armoniosa como esta es en verdad la gloria de Dios!

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “El Ministerio de Oración de la Iglesia”

Por Watchman Nee

Lee Una Voluntad Armoniosa 2

2 Comentarios

  1. Buenas tardes. No estoy de acuerdo con lo que escribe Nee, que clase de Dios es el que es restringido por los hombres? por el tiempo? por Su creación?.
    El Pastor Nee puede tener la iglesia mas grande del mundo, y haber escrito todos los libros del mundo, pero en esas afirmaciones no estoy de acuerdo.
    Gracias y Dios les bendiga.

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