Devocional – VISION DE ACUERDO A LAS PROMESAS DE DIOS

Devocional – VISION DE ACUERDO A LAS PROMESAS DE DIOS

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vision-de-acuerdo-a-las-promesas-de-diosDevocional Diario – Visión de Acuerdo a las Promesas de Dios

 

Pasaje clave: Números 14:24.

 

Vencemos al enemigo y nos posesionamos de la herencia de la misma manera que Caleb:

1. Debemos someternos por completo al Señor

Caleb, hijo de Jefone, príncipe de la tribu de Judá (Nm.13.6–14.6), es uno de los doce exploradores que envió Moisés a reconocer la tierra de Canaán. Mientras diez volvieron pesimistas trayendo malos informes, Caleb y Josué fueron los únicos que aconsejaron a Moisés y a toda la congregación de los hijos de Israel que invadieran la tierra prometida (Nm.13.1–14.10).

Luego, esto nos lleva a estudiar a Josué 14–15. Josué está dándole a cada tribu su herencia especial y Caleb viene a reclamar su parte. Le recuerda a Josué la promesa de Dios (14.6–9), porque es únicamente en base a la Palabra de Dios que podemos pedir nuestras bendiciones. Nótese el glorioso testimonio de fuerza que da Caleb (14.10–11). La persona de fe es una persona con fuerza. Cuarenta y cinco años después del fracaso de la nación en Cades-barnea, Caleb tiene ochenta y cinco, y sin embargo ansía tomar posesión de su herencia para la gloria de Dios.

Es triste cuando los creyentes permiten que «la vejez» los haga quejosos cuando debería hacerlos (como a Caleb) conquistadores.

 

2. Debemos saber sus promesas y creerlas

“Dame, pues, ahora este monte” (14:12). Caleb era un hombre tanto de visión espiritual como de vitalidad espiritual, y estas dos cualidades le condujeron a la victoria espiritual. Dios le prometió una herencia y Caleb tenía la fe de que lo que Él le prometió podía cumplirlo (véase Ro.4:20–21).

Caleb pudo arrojar a los habitantes de su heredad (Jos.15:13–14), los mismos «gigantes» que los diez espías incrédulos temieron (Nm.13:28, 33). La incredulidad mira a los gigantes; la fe mira a Dios. La incredulidad depende del «sentido común» humano; la fe descansa por completo en la Palabra de Dios.

 

3. Debemos mantener el corazón y la mente fija en la herencia

Otoniel, sobrino de Caleb, le ayudó en una de sus conquistas (Jos.15:15–17) y se ganó la mano de la hija de Caleb como esposa. Este hombre más tarde llegaría a ser el primer juez de Israel (Jueces 3:9ss), y así continuó el liderazgo de la familia. La hija de Caleb ilustra una maravillosa verdad espiritual. Después de casarse con Otoniel, regresó a su padre y le pidió una bendición adicional (15:18–19). Caleb le había dado un campo, pero ella también quería las fuentes de agua para nutrir el campo.

El cristiano debe continuar alegremente pidiéndole al Padre una bendición mayor, en especial las «fuentes espirituales» que derraman la vida fructífera. El campo que Dios nos da nunca producirá fruto sin las fuentes de agua (Jn.7:37–39).

 

4. Debemos depender de Dios para obtener la victoria.

Qué diferencia hay cuando los creyentes «cumplen siguiendo al Señor» y ejercen fe en la Palabra. La dedicación y fe de Caleb le salvaron la vida, le ganaron una herencia, vencieron al enemigo y le permitieron enriquecer a su familia por muchos años. El Señor sin duda espera que los cristianos de hoy sean conquistadores; es más, Pablo afirma que somos «¡más que vencedores!» (Ro.8:37). Josué y Caleb conquistaron con armas físicas y tomaron posesión de una herencia material, pero nosotros conquistamos con almas espirituales (2º Co.10:3–5) para tomar posesión de nuestra herencia espiritual en Cristo (Ef.1.3).

Se espera que los cristianos sean vencedores mediante la fe en Cristo (1º Jn.5:4). Debemos vencer al mundo (1º Jn.5:5), la falsa doctrina (1º Jn.4:1–4) y al maligno (1º Jn.2:13–14). Cristo ya venció a Satanás (Lc.11:21–22) y al mundo (Jn.16:33), de modo que sólo necesitamos tomar posesión de su victoria por fe.

“Mas gracias sean dadas a Dios que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1º Co.15.57).

 

Conclusión.

Siempre nuestra vida tiene que estar reflejando visión. Lo que pedimos ahora no solo es para el momento, sino, para el futuro, para nuestra descendencia, para dejar siempre una antorcha encendida.

Por Pastor Juan Herrera

4 COMENTARIOS

  1. Yo quiero estar resiviendo los videos de los debocionales ademas que oren por mi hijo julian ya que el despues de una operacion de tumor en el cerebro ha quedado con un problema emocional y con pequenas crisis de convulciones

  2. Hola Leidy. ¡¡Bienvenida!! ¡Qué bueno que estas palabras te enseñen y te abran los ojos para descubrir nuevas verdades para tu vida!!! Te bendecimos y gracias por tus palabras.

  3. muchisimas gracias, por los aportes que a diario me envian, realmente me enseñan mucho, y en ocasiones me revelan cosas, que tla vez en su momento no entendia, como en este caso, mil y mil gracias, Dios bendiga enormemente sus vidas y su ministerio.

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