Devocionales Cristianos – Adoración: Lo Que Preparó a David Para la Guerra 2

 

Continuemos.

Después de su campaña de conquista de la tierra, Caleb, un gran guerrero, dio su testimonio. El y Josué fueron los únicos dos de los doce espías que confiaron en que Dios les acompañaría para entrar en la tierra. Los diez hombres que componían la mayoría tenían temor. No podría haber victoria en el campo de batalla, porque la batalla ya había sido perdida en el corazón de la gente, así que ni siquiera aparecieron a pelear la batalla sino cuarenta años después.

” Y los hijos de Judá vinieron a Josué en Gilgal; y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti. Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios” (Jos.14:6-8).

Se le puede dar a un soldado el mejor adiestramiento y las armas más avanzadas, pero no se le puede dar un corazón. Es en el corazón que se ganan o se pierden las batallas.

David fortaleció su corazón en la Palabra de Dios. El no sólo acumuló información, él amaba a Dios. No sólo estudiaba la Biblia, la amaba. Él vivía según la Palabra de Dios. Él oraba las palabras de Dios. Meditaba las palabras de Dios. Cantaba la Palabra de Dios delante de Dios. Alababa a Dios en cada evento de su vida. Su corazón era fuerte y estaba preparado para la batalla.

Su corazón hacía desfallecer el corazón de los demás. Husai le dijo a Absalón, el hijo rebelde de David: «Y aun el hombre valiente, cuyo corazón sea como corazón de león, desmayará por completo; porque todo Israel sabe que tu padre  es hombre valiente, y que los que están con él son esforzados» (2 S. 17: 10).

La rebelión de Absalón fue consecuencia del pecado del propio David. Anteriormente hicimos la observación que la vida de David no fue perfecta.

Lo que sí tenía era un corazón conforme a Dios y a su Palabra. A pesar de su pecado, David nunca perdió su corazón entregado a Dios. Tenía mucho más que conocimiento. Sabía lo que era alabar y adorar a Dios. Esta es la preparación de un gran guerrero espiritual.

Hay una progresión en la vida de David. Empezó como pastor. Su fidelidad como pastor y su amor por Dios y por su Palabra, prepararon a David para ser un guerrero grande y poderoso. Este poderoso guerrero con un corazón conforme a Dios fue el que Dios escogió para ser rey de Israel.

Dios quiere darle un corazón que sea fuerte y que esté listo para la batalla.

Todo empieza y termina con su actitud de corazón. Eso es lo que le prepara para tener una relación íntima con Dios. En la medida que usted crezca en su conocimiento de Dios y de su Palabra, su persona interior será fortalecida.

Como creyente neotestamentario, usted está en una posición de poder porque está en Cristo. El rendir su corazón a Dios le pondrá en posición para ser ungido con el poder del Espíritu Santo que mora en usted.

Lo más importante a recordar es que la meta no es aumentar su conocimiento. Su meta es desarrollar un corazón recto delante de Dios, y ser honesto con Él y su Palabra. Usted aprenderá a alabarlo, a amarlo y a pasar tiempo con El.

Usted debe crecer en la gracia y en el conocimiento del Señor Jesucristo continuamente (2 P. 3:18). Pero hay muchos que tienen un gran conocimiento de la Palabra. Sólo ocasionalmente una persona parece sobresalir de la multitud debido al brillo de su persona interior. Esta es la que tiene un corazón sensible a la palabra. Un corazón conforme a Dios y a su Palabra.

Sobre todo, recuerde: un corazón sensible a la Palabra de Dios es lo único que le equipará para este viaje hacia el corazón de Dios.

Extracto del libro “Salmo 119. Una Odisea al Corazón de Dios”

Por Jeff Adams

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