Devocional Diario – ENTRÉGATE A DIOS

Devocional Diario – ENTRÉGATE A DIOS

0

Devocionales Cristianos – Entrégate a Dios

 

Pasaje clave: Romanos 12:1.

Este acto de rendirte personalmente es llamado de muchas maneras: “consagración”, “dejar que Jesús sea tu Señor”, “tomar tu cruz”, “morir a uno mismo”, “entregárte al Espíritu”. Lo que importa es que lo hagas, no la forma en que lo llames. Dios quiere que tu vida sea completamente para Él. 95% no es suficiente.

Pero nuestra entrega total a Dios es bloqueada por varias cosas, por ejemplo:

Nuestra ignorancia de Dios. No saber lo que El realmente quiere.

Nuestra naturaleza pecaminosa. El deseo que tenemos de ser Dios.

Nuestra falta de comprensión de la entrega y la confianza que se requiere.

 

¿Podemos confiar en Dios?

La confianza es un ingrediente esencial para la rendición. No nos rendiremos a Dios si no confiamos en él, pero no podemos confiar en El hasta que lo conozcamos mejor. El miedo nos impide rendirnos, pero el amor echa fuera todo temor. Cuanto más te das cuenta de lo mucho que Dios te ama, más fácil se hace el rendirte.

 

¿Cómo sé que Dios me ama? Él nos da muchas evidencias:

  • Dios dice que te ama (Salmo 145:9).
  • Nunca estas fuera de su vista (Salmos 139:3).
  • Él se preocupa por cada detalle de tu vida (Mateo 10:30).
  • Él le dio la capacidad para disfrutar de todo tipo de placer (1 Tim.6:17).
  • Él tiene buenos planes para tu vida (Jeremías 29:11).
  • Él te perdona (Salmos 86:5).
  • Él es paciente para contigo (Salmo 145:8).
  • Sacrificó a su Hijo por ti (Romanos 5:8).

Dios te ama infinitamente más de lo que puedas imaginar. “Por lo tanto, hermanos, tomando en cuenta la misericordia de Dios, les ruego que cada uno de ustedes, en adoración espiritual, ofrezca su cuerpo como sacrificio vivo, santo y agradable a Dios” (Romanos 12:1).

Si quieres saber cuánto le importas a Dios, mira a Cristo con sus brazos extendidos en la cruz diciendo: “Tanto así te amo que prefiero morir en vez de vivir una vida sin ti”.

Dios no es un amo de esclavos, o un bravucón que utiliza la fuerza bruta para obligarnos a la sumisión. El no trata de doblegar tu voluntad, pero nos corteja hacia sí mismo, de modo que podamos ofrecerle adoración libremente. Dios es un amante y un libertador, y el rendirse trae libertad y no esclavitud.

Cuando nos rendimos completamente a Jesús, descubrimos que él no es un tirano, sino un Salvador, no un jefe, sino un hermano, no es un dictador, sino un amigo.

Por Rick Warren

NO HAY COMENTARIOS

Deja un Comentário