El gorgojo es un insecto que ataca los cereales. El modus operandi de este bichito consiste en que la hembra deposita el huevo en el interior de un grano sano y la larva se come todo el contenido. El grano desde afuera parece sano, pero no tiene peso… está hueco… le comieron la esencia.

Si hablo en lenguas humanas y angelicales, pero no tengo amor, no soy más que un metal que resuena o un platillo que hace ruido. Si tengo el don de profecía y entiendo todos los misterios y poseo todo conocimiento, y si tengo una fe que logra trasladar montañas, pero me falta el amor, no soy nada. Si reparto entre los pobres todo lo que poseo, y si entrego mi cuerpo para que lo consuman las llamas, pero no tengo amor, nada gano con eso. (1 Co.13:1).

Hay cosas que cuando te marcan te quedan para siempre. Esto me pasa con 1 Corintios 13. Para mí es imposible leerlo y no acordarme de mi pastor Gustavo. Cuando él era seminarista me enseñó a leer este pasaje archiconocido reemplazando la palabra Amor por Cristo y ahora 30 años después sigo haciéndolo. Es que el mensaje paulino dice que no importa que tengamos, hagamos o demos si estamos desprovistos de amor (Cristo) la mejor acción está vaciada de contenido.

De alguna manera si Cristo no está en el asunto el gorgojo del egoísmo o de la vanidad o de la auto gratificación te comen la esencia del bien que hagas, de la habilidad que tengas, de la acción que acometas.

Cristo, no la religión cristiana. Cristo, la segunda persona de la trinidad, el Hijo de Dios en relación con nosotros somete continuamente al examen nuestro corazón. ¿Por qué lo hago? ¿Qué me moviliza interiormente? ¿qué espero sacar con esto? Cristo nunca va a dejar que me engañe creyéndome Gardel (explicación para los que no son argentinos: creerme el mejor) y al final termine descubriendo que lo que hice no produjo ningún efecto.

Cuando Cristo está en el asunto mi corazón:

  • Vs.4. Actúa con paciencia y con bondad.
  • Vs.4. Se blinda contra la envidia, la jactancia y el orgullo.
  • Vs.5. No se comporta con rudeza, ni con egoísmo.
  • Vs.5. No se enoja fácilmente, no guarda rencor.
  • Vs.6. No se alegra con lo malo, al contrario se alegra con la verdad.
  • Vs.7. Disculpa todo, lo cree todo, lo espera todo, lo soporta todo.
  • Vs.8. Su efecto es inextinguible.

El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no guarda rencor. El amor no se deleita en la maldad sino que se regocija con la verdad. Todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor jamás se extingue (1 Co.13:4-8).

Hoy es un día para dejar que Cristo inspeccione lo que hago, lo que tengo y lo que doy. Dejar que Jesús explore mis relaciones, mi agenda, mi comportamiento, mis comentarios. Es un buen comienzo de día permitir que examine todo, aun cuando parezca estar todo bien… un gorgojo del corazón le puede haber sacado el contenido esencial a todo lo que hacemos.

Por sobre todas las cosas cuida tu corazón, porque de él mana la vida. (Prov.4:23).

Por Daniel Cattaneo

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