Ideas que hay que destruir para que, cuando venga la semilla correcta, pueda germinar y crecer. Todos tenemos problemas económicos, interpersonales, espirituales, el tema es cómo los resolvemos. Hay problemas que son ocasionales, vienen y se van, otros que son difíciles y otros son crónicos. Jesús estaba en otro lugar y los discípulos estaban con un montón de gente. Un papá trae a su hijo endemoniado y los discípulos no lo pudieron sacar, empezaron a discutir con los maestros de la ley, la multitud estaba mirando. Llega el Señor y les dice: “No discutan”.

Enseñanza: donde hay discusión el Señor no está. Dios no trabaja con discutidores, hay que cambiar la atmósfera de discusión. El padre le dice: “Si tú puedes, haz algo”. Jesús enojado responde: “¿Si puedo?” El padre recapacita y le dice: “Señor creo, ayuda mi incredulidad”. E inmediatamente el Señor sacó el espíritu que estaba en aquel muchacho.

Hay varias maneras equivocadas de tratar de resolver los problemas y es tiempo de removerlas:

Discutidor Amenazante.

Consiste en infundir miedo al otro. “No sabés con quién te estás metiendo”, “No sabes a quién conozco yo”, “Ya vas a saber de mí”. Mediante el miedo trata de resolver un conflicto, y nunca se resuelve con temor.

Discutidor por la Fuerza.

Trata de resolver un problema descargándose, diciendo todo lo que se le viene a la boca, mediante el grito, la descarga, el impulso. La persona cree, fantasiosamente, que el que se impone es el que resuelve un conflicto. Nunca es por imposición. Puede que se haga momentáneamente pero después el problema crece.

Discutidor Reprimido.

Es la persona que guarda para adentro, se calla todo, no dice nada, pero después de un tiempo saca “los trapitos al sol” y cualquier problema se lo activa. Empieza a decir: “Porque hace cuatro años me dijiste eso que a mí me lastimó”. Y no tiene nada que ver con lo de ahora, pero como hace cuatro años se tragó todo, ante el primer dilema, lo saca afuera. “Cuando te pedí no estuviste allí”. La fantasía del discutidor reprimido consiste en creer de que si se calla y luego saca a la luz va a resolver sus conflictos. Nunca un conflicto del pasado traído al presente se resuelve así.

Discutidor “nada me viene bien”.

Es la persona que cree que mostrando la cara de dolor va a resolver el problema. Cara de víctima, de enojado. Cree que mostrando esa cara a los demás, hará que el problema se resuelva.

Discutidor Anónimo.

Es el que manda e-mails. Es la persona que estúpidamente cree que ocultándose va a resolver un problema, o manda terceros. Discute anónimamente, en lo oculto.

Discutidor Observador.

Es el frío, analítico, que mira y estudia: “Te estoy siguiendo las pisadas”, “Estoy esperando tu primer movimiento en falso”, “Estoy analizando lo que te sucede”. Y creen que resuelven algo pero no es así. Podés hacer todo el análisis que quieras y no vas a resolver nada.

El chico endemoniado estaba en un ambiente de discusión, y el Señor va a traer un nuevo modelo para resolver el problema y es el modelo de fe.

Un hombre insultaba a un sabio en una ocasión cuando estaba predicando su doctrina, pero el sabio se mantuvo en un estado de imperturbable sere­nidad y silencio. Al terminar el hombre los insultos, el discípulo se sintió impotente, y el sabio le dijo: “Si yo te regalo un caballo pero tú no lo aceptas, ¿de quién es el regalo?” El discípulo contestó: “Si no lo acepto, sería tuyo todavía”. Entonces el sabio respondió: “Pues no acepto los insultos de ese hombre, entonces éstos se quedarán con él”.

RENOVARSE ES PONER EN LA MENTE ALGO NUEVO.

Extracto del libro “Mentalidad de Avivamiento”

Por Bernardo Stamateas

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre