TODOS SOMOS EXITOSOS

Poné en tu mente más éxitos, todos somos exitosos, todos logramos cosas, pensá en tus triunfos, recordá tus éxitos, invadí tu mente de pensamientos positivos. Vos venís a la iglesia te relajas, disfrutás, te reís, nosotros no venimos a castigarte. Nosotros venimos a que te desestreses, a que recibas palabra, a que te vayas en gozo, en victoria, bendecido. Vos no venís a esta iglesia para que te retemos, vos venís acá para ser bendecido, para recibir una palabra de victoria, para que pienses en los logros y para que te acuerdes de que todo lo que hagas te saldrá bien.

Por eso cuando venís a la iglesia decís: “No es como me enseñaron, no es como me dijeron, soy libre en Cristo, puedo adorar, saltar, vivir en victoria, todo lo que haga prosperará, mayor es el que está en mí que el que está en el mundo. Viviré los mejores años de mi vida, ¡pariré un avivamiento!”. Entonces así, sos libre y sos verdaderamente discípulo de Cristo. ¡Porque Dios te sacó las ideas equivoca­das de la cabeza!

A mí me costó muchos años. Tuve que renunciar a todo lo que me habían enseña­do, y decir: “Señor, empiezo de nuevo”. No me costó porque como no sabía qué estaba bien o qué estaba mal, renuncié a todo lo que había aprendido, dejé de jun­tarme con determinada gente y Dios me empezó a meter la Verdad. Y en estos años nos hemos multiplicado en miles de personas, porque cuando conocés la Verdad, la Verdad te hace verdaderamente libre. ¿Cómo definimos excelencia?

Excelencia es que vos rompas tu récord, que te superes. Excelencia es: ¿Cómo puedo ser mejor papá, mejor esposo de lo que hoy soy? Y cuando rompés tu récord, estás en la excelencia.

Excelencia no es hacer las cosas mejor que otro. Excelencia es que vos te superes. Excelencia es que digas: “¿Cómo puedo discipular mejor?” Excelencia es que los músicos se junten cuando ensayan y digan: “¿Cómo podemos tocar mejor de lo que estamos tocando?” La unción de Rey te mete en unción de mejora.

Dios me dijo que hay cristianos de reuniones especiales: “Hoy hay un culto espe­cial.” Después de que pasó el especial se fueron. Me dijo el Señor que hay cristianos de corta raíz que dicen: “Si Señor te adoro, te alabo”, pero a la primera ofensa se va a ir.

Hay cristianos de necesidad: vienen porque tienen una enfermedad, porque se les fue la mujer, porque el hijo está en la droga. Y cuando el hijo sale de la droga, cuan­do la familia se recompone, no vienen más. Piden un trabajo, Dios los prospera, ahora trabajan todo el día y dicen: “No piiedo ir”.

Hay cristianos superficiales: están, pero su espíritu no recibe nada, escuchan pero no reciben nada; son cristianos superficiales. Creen que por que hablan en len­guas están cerca de Dios.

Pero hay cristianos de primera: “Yo quiero ver la gloria de Dios. Yo quiero estar firme en las reuniones, en la barca, en el liderazgo, en el pastorado, en mi co­munión en mi santidad. Yo quiero jugar en primera. ¡Yo quiero ser cristiano de primera!”

Esos que vos los ves y decís: “Ese es de fierro, no lo podés tirar, aunque lo ataque el diablo con todos los misiles, va a estar firme sirviendo a Dios”. Dicen los investigadores que para hacer una buena venta tenés que haber fracasa­do nueve veces antes. Winston Churchill dijo: “El éxito es ir de fracaso en fracaso, sin perder el entu­siasmo”.

Estás detrás de cosas grandes, sos un conquistador y adorador. Decile al Señor: “Quiero ser un conquistador y un adorador para vos”.

DECILE AL SEÑOR: “QUIERO SER UN CONQUISTADOR Y UN ADORADOR PARA VOS. EXCELENCIA ES QUE VOS ROMPAS TU PROPIO RÉCORD, QUE TE SUPERES.

Extracto del libro “Mentalidad de Avivamiento”

Por Bernardo Stamateas

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