Liderazgo – LA LEY DEL PROCESO

0

El liderazgo se desarrolla diariamente, no en un día.

EJEMPLO: JOSE

TEXTO: GENESIS 37-45

Siendo un adolescente, el joven José tuvo un sueño divino. Dios le reveló que un día ocuparía un papel importante de liderazgo. Aún sus hermanos mayores se le someterían. Sin embargo, fueron necesarios años de preparación para que estuviera listo. Su orgullo e inmadurez iniciales tenían que ser esculpidas al ir convirtiéndose en un hombre digno de vivir esos sueños. José progresó del pozo a la prisión, y de la prisión al palacio de modo que cada lugar representó para él un paso de crecimiento en el proceso. Él se estaba convirtiendo en el líder que Dios había destinado que fuera. Él tenía treinta años de edad cuando se convirtió en el asistente del Faraón. Por lo menos trece años habían pasado entre el “pozo” y el “palacio” cuando sus hermanos visitaron Egipto para comprar de él alimento. Él se había transformado en un hombre. La preparación no fue un evento, sino un proceso. Él fue preparado en una “olla”, no en un “microondas”. Fue un maratón, no una carrera corta y rápida.

OBSERVACIONES SOBRE ESTA LEY …

José necesitó tiempo para madurar.

Cuando Dios reveló al comienzo su sueño a José este era tan solo un adolescente. Sin lugar a dudas él tenía dones de liderazgo, pero estaban en un estado potencial. Él necesitó tiempo y experiencia para madurar y crecer como líder.

José necesitó ser quebrado y quebrantado para resolver sus temas de orgullo.

José decidió compartir con sus hermanos el sueño que Dios le dio‑un paso que comprobó ser costoso para su propia salud. Parecía como si él necesitaba ser probado y quebrantado por el orgullo. Dios lo hizo despojándole de su “favorecida posición” y colocándolo en un papel de esclavo en Egipto.

José sabía que la autopromoción nunca puede reemplazar la promoción divina.

José con el tiempo aprendió que el verdadero proceso sólo puede prosperar cuando Dios mismo está envuelto en él. José decidió trabajar fielmente para Potifar hasta que fue evidente que “Dios estaba con él”. Cada vez que lo hizo, la favorecida posición regresó a él. José buscó a Dios para ser prosperado por Dios.

José se dispuso valorar a las personas difíciles y tratarlas como instrumentos divinos.

José tuvo suficientes oportunidades para guardar rencor contra ciertas personas: Sus hermanos, los traficantes de esclavos, la esposa de Potifar, los prisioneros liberados que lo olvidaron en la prisión. Vez tras vez, él venció viendo a Dios en la lucha y considerando a los ofensores como instrumentos.

José sabía que Dios nunca permitiría que le sirviera hasta que fuera probado y comprobado

Una de las razones de que José se convirtiera en líder en Egipto fue el haber pasado cada prueba que la vida le presentó. Su liderazgo había sido comprobado para el tiempo en que ocupó el cargo bajo Faraón. Él había soportado la presión y la calamidad y su experiencia le proveyó la sabiduría que necesitaba.

José podía ver su papel en el Plan de Dios (en Egipto) a causa de la ley del proceso.

José sabía que Dios estaba dirigiendo su viaje hacia el liderazgo. Cuando él reveló su identidad a sus hermanos, dijo: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien”. Él vio el cuadro completo y reconoció que el proceso fue necesario para convertirse en un líder eficaz.

JOSE ILUSTRA LAS CUATRO ETAPAS DEL CRECIMIENTO DEL LIDERAZGO:

  1. ETAPA UNO: no sé lo que no sé. (Génesis 37:1-11)

Cuando José tenía sólo diecisiete años, comenzó a recibir mensajes de que él era especial, y que Dios iba a usarlo de una manera inusual. Su padre lo favoreció y le dio su túnica, y luego tuvo un sueño sobre su futuro liderazgo. Él equivocadamente lo compartió con sus celosos hermanos. A ellos no les gusto el sueño y comenzaron a murmurar contra él. ¿Pero entendió José lo que estaba ocurriendo? Él no tenía la menor idea. Él tuvo un segundo sueño, y lo compartió con toda su familia. Todos tuvieron dificultad con el sueño, incluido su padre. José estaba en el camino de preparación para el liderazgo, pero no estaba consciente de lo que no sabía. Él estaba haciendo y diciendo cosas sin comprender los asuntos humanos que estaba enfrentando.

  1. ETAPA DOS: Sé lo que no sé. (Génesis 39-40)

José más tarde se encontró en Egipto como esclavo. Fue durante estos primeros años que él pasó a la segunda etapa del crecimiento del liderazgo. Él comenzó a estar consciente de lo que no sabía. Dios estaba con él y todo lo que hacía prosperaba. Fue durante esta fase, sin embargo, cuando él fue traicionado por sus colegas. La esposa de Potifar, el copero y el panadero del rey, todos revelaron sus verdaderos colores y José aprendió una lección sobre la naturaleza, las relaciones y el liderazgo humanos. Él no podía entender su engaño o apatía. Se preguntó cómo sus compañeros de cárcel pudieron olvidarse de lo que habían prometido. De todos modos, José entregó todo al Señor y confió que Dios usaría todo para Su gloria. Él maduró durante este tiempo en prisión.

  1. ETAPA TRES: crezco y aprendo y comienza a ser evidente. (Génesis 41:14-37)

José entró en la tercera etapa del crecimiento de liderazgo a los treinta años de edad aproximadamente. Él fue llamado por el Faraón para interpretar el sueño del rey y José lo hizo con precisión. El sueño fue acerca de siete años de abundancia y siete años de hambre. José aun comprendió la aplicación y el tiempo del sueño. Él dijo al Faraón lo que debía hacer durante los siete años de abundancia y que debía poner a un líder sabio y juicioso a cargo de la reserva de alimentos. José visualizó que personas de todas partes de la tierra vendrían a Egipto para comprar comida de ellos (41:57). Fue durante esta etapa que Faraón puso a José a cargo de toda la comida, y cuando este comenzó a florecer en el liderazgo.

(CONTINÚA… DALE CLICK ABAJO EN PÁGINAS…)

DEJA UNA RESPUESTA