Predicaciones – El Significado del Señorío de Cristo 5

 

Continuemos.

Pablo dice: “Para ganar a Cristo”. ¡Quiero ganar a Cristo! En Él están escondidos todos los tesoros de la sabiduría y del conocimiento. En Él mora, corporalmente, toda la plenitud de la Deidad. En Él está todo lo que Dios tiene para mí. Todo lo mío es nada, monedas.

¡Yo quiero ganar a Cristo! A todos nos cuesta todo. Al que tiene poquito, le cuesta todo. Al que es multimillonario le cuesta todo. ¡Aleluya!

Hermanos, si tuviera que vivir 10 veces, 100 veces, 1000 veces, entregaría todo por tener a Cristo Jesús. Sólo me arrepiento de una cosa: No haberme convertido antes de los 15 años. Créanme que lo lamento. Perdí varios años ahí. Pero ahora no quiero perderlo más. Quiero vivir todos los días entregado a Cristo, disfrutando la herencia. “Jehová es la porción de mi herencia y de mi copa. Las cuerdas me cayeron en lugares deleitosos y es hermosa la heredad que me ha tocado”, dice David. ¡Es hermoso! ¡Bendito sea el Señor!

Reconocer a Cristo como Señor, significa que no soy dueño de nada, Él es el dueño de todo. Todo lo que está bajo mi administración, está a disposición del Señor. ¡Qué lindo es vivir así!

 

3. Reconocer que ya no Vivimos para Nosotros Mismos, sino Para el Kyrios.

El último punto, hermanos, Romanos 14: 7-9.

¿Qué quiere decir “ninguno vive para sí”? Cuando Él es el Kyrios  de nuestra vida, ya no vivimos para nosotros, sino para Él. La característica sobresaliente del hombre de hoy es el egoísmo.

¿Qué es un egoísta? Aquel que vive para sí, todo lo que hace es para sí. Si trabaja, es para sí, si estudia, es para sí, si compra, si vende…, todo es para sí. Vive para sí, él es el centro de la vida, y todo esfuerzo, y toda adquisición es para él. Busca ser servido de los demás.

Pero si Cristo es el Kyrios, Pablo dice: “ninguno”, no algunos, ninguno de nosotros vive para sí, ni muere para sí. Si vivimos, para el Kyrios vivimos, para el Kyrios morimos, y del Kyrios somos, ¿Amén?

Así, hermanos, cuando Cristo es el Señor de nuestra vida, nos sujetamos incondicionalmente a  su autoridad, reconocemos que Él es el verdadero dueño de todo lo que somos y tenemos, y finalmente, reconocemos que ya no vivimos para nosotros mismos, sino para el Kyrios.

No vivo para ser servido, sino para servir. No soy yo el centro, sino es Él. Mi vida entera es de Él, por Él y para Él.

 

El Aro en la Oreja.

Hoy quiero que te vayas a tu casa con un solo aro en tu oreja. Algunos me dicen: “¿Es pecado que los varones usen aro?” Yo estoy hablando de otro aro. El aro en tu oreja que dice que eres un esclavo por amor.

¿Cuántos quieren ponerse el aro ahora? ¡Te van a agujerear la oreja, eh…! Con la lezna, el Espíritu Santo poniendo en ti una marca definitiva en nombre del Señor.

Si estás dispuesto a ser esclavo de amor para siempre, para el Señor, vivir para Él, todo de Él, sujeto a su autoridad, ponte de pie, vamos a orar en esta noche ¡Aleluya! Gracias Señor ¡Aleluya!

Repite conmigo, entonces, esta oración: “Señor Jesucristo, en esta noche, te proclamo como el Kyrios de mi vida. Yo soy tu esclavo. Me ha ido bien en tu casa, y quiero ser esclavo para siempre. Horada mi oreja. Horada mi corazón. Abre mi oído, yo quiero escucharte, y quiero obedecerte Quiero vivir bajo tu autoridad, me coloco bajo tu autoridad. Renuncio a todo lo que poseo. Todo es tuyo, Señor. Dispón de todas mis cosas, de toda mi vida, de todos mis bienes, de mi tiempo. Todo lo que tengo es tuyo. Tú eres mi Kyrios. Señor, yo voy a vivir para ti con todo mi corazón, con alegría, con fe, quiero servirte. Eres el tesoro que he encontrado. ¡Aleluya! Cristo, mi vida es tuya. Quiero conocerte, quiero amarte, Señor. Quiero ganarte, Señor ¡Gloria sea a tu Nombre!  ¡Aleluya! ¡Márcanos con tu Espíritu Santo! Pon una marca imborrable para siempre, ahora, en cada vida, en cada corazón, en el Nombre de Jesús ¡Aleluya, Señor! Gracias, gracias Jesús, Amén”.

Por Pastor Jorge Himitian

2 Comentarios

  1. Cada Dia que conozco mas Dios de su palabra quiero seguir siendo una exclava de el, le doy gracias a Dios por escogerme y me siento dichosa por ser una Mujer libre en Cristo Jesus, Amen. Esta predica me lleno mucho gracias que el Señor me lo Bendiga

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