Tratado Evangelístico – El Rescate

 

“Sabiendo que habéis sido rescatados de vuestra vana conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata; sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación (1 Pedro 1:18-19).

¿Verdad que nos gusta que nos valoren? Queremos ser valorados por: nuestra familia, nuestros amigos, nuestros compañeros de trabajo etc. La raíz de muchas depresiones, se basan en que la persona ha perdido su autoestima, debido a que han sufrido cierto rechazo por parte de sus más allegados. Una pérdida de empleo, un drama familiar, la ruptura de una amistad, un rechazo amoroso, muchas veces nos lleva a suponer la idea que “no valemos nada”. El aumento del índice de suicidios, bien se debe en parte, a que dichas personas perdieron toda esperanza, y estiman que su vida “no tiene valor”. Y el peor de los pensamientos es: “ni siquiera valgo para Dios”. Pero la Biblia, dice algo muy distinto, dice que Dios nos ama y que valemos mucho para El. ¿Te has puesto a pensar cuanto vales para Dios?

Un ejemplo sencillo: Muchas veces hemos visto por los medios el alto precio, que los “secuestradores” piden por su víctima. Qué situación terrible es tener que ver “que ponen un precio” a la vida humana. Por eso, está la tan conocida frase que dice: “la vida no tiene precio”. Pues te diré que tal declaración es errada. La vida tiene un precio. El precio no es medible en dinero, kilos de oro o plata, ni en ninguna cosa de esta tierra. ¿Sabes cuál es el precio que Dios pagó por tu vida? La Biblia nos dice: “la preciosa sangre de Cristo”. El Hijo de Dios dio su vida a favor de tu rescate, ese precio le costamos. El pecado secuestró el alma de todo ser humano, y no lo dejará escapar, sino que es su rehén. Es el “precio del rescate” o es “la muerte eterna”, no acepta negociaciones. Pero hay un precio que puede rescatarnos y es el único: “la sangre de Cristo.”

Estimado amigo/a: ¿Cuánto vale tu vida? Ahí tienes la respuesta: Le costamos a Dios la vida se su Hijo. ¡Incomparable y sublime precio que Dios pagó por nosotros! ¡Una vida pagó tu vida, la vida de Cristo! Acepta hoy el rescate que Dios te ofrece en Cristo, y tu vida cobrará un nuevo valor. Las penas, los miedos y las tristezas huirán porque sabrás lo que vales, porque sepas en tu corazón que DIOS TE AMA. ¡Acepta hoy su RESCATE!

Dice Mateo 20:28, “Como el Hijo del hombre (Jesucristo) no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos”.

Extracto del libro “50 Tratados Evangelísticos”

Por Alejandro D. Riff

NOTA: Dice textualmente el autor: “DE LIBRE DISTRIBUCIÓN. Tiene el permiso para la replicación de cada folleto en forma libre, para ser repartido, en forma impresa (Para la tarea de evangelización a nivel personal, o de iglesia)”.

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