milagros-señales-maravillasEvangelismo – Milagros, Señales, Maravillas… 6

 

Continuemos.

La expulsión de demonios es un milagro porque es algo sobrenatural.

Y la gente, unánime, escuchaba atentamente las co­sas que decía Felipe, oyendo y viendo las señales que hacía. Porque de muchos que tenían espíritus inmun­dos, salían éstos dando grandes voces; y muchos pa­ralíticos y cojos eran sanados (Hechos 8:6-7)

Los señalados arriba eran milagros visibles que tenían lugar al instante, delante de los ojos de testigos. En los años que llevo ministrando el poder sobrenatural de Dios he encontrado que la mayoría de enfermedades están ligadas a una actividad demoníaca en el cuerpo, en las emociones o en la línea sanguínea. El plan de Satanás es matar y destruir la creación de Dios, por eso trae enfermedades y plagas. Cuando echamos fuera los demonios, la persona se sana al instante. Esto me ha ocurri­do con muchos enfermos de cáncer. Así que, si continuamos echando fuera demonios, los paralíticos y los cojos se levanta­rán y serán por señal.

 

Ilustremos lo dicho anteriormente con un testimonio:

Una jovencita llegó a la iglesia atraída por un video puesto en internet. Llevaba casi toda su vida sumida en depresión. A los 11 años comenzó a usar drogas, consumir cocaína, beber alco­hol y tomar muchas pastillas. Siendo adolescente había huido de la casa de sus padres y trató de suicidarse unas 7 veces cortán­dose las venas. Cierto día vio un video de la pastora de jóvenes de nuestra iglesia y le escribió; se comunicaron, hizo la oración de fe, recibió liberación y Dios transformó su vida. Satanás se estaba llevando esa vida usando la depresión, las drogas y hasta espíritus de suicidio, pero Dios la rescató. ¡Hoy es libre y vive feliz!

La expulsión de demonios es una manifestación visible que el reino de Dios está presente. Y hacía Dios milagros extraordinarios por mano de Pa­blo (Hechos 19:11)

Pablo hacía milagros extraordinarios. Para la iglesia primitiva, ver milagros era algo normal. Durante los primeros años del cristianismo, se vivía en un ámbito de milagros y dimensiones sobrenaturales que la iglesia de hoy no ha visto. Todos los milagros que Dios hace son maravillosos, pero hay algunos son más impactantes que otros. Veamos el siguiente testimonio:

Una mujer llevaba 18 años con Hepatitis C crónica, de la peor clase, con genotipo PC IB, debido a una transfusión de sangre contaminada. Había recibido quimioterapia con la con« siguiente pérdida de cabello, despigmentación, apatía, debilidad, depresión, daño de órganos internos y pérdidas de memoria. Un día fui a predicar a la iglesia donde ella se congregaba y Dios Ir habló a través de mí, diciendo que todo lo que el diablo le había robado se lo iba a devolver. Ella sintió una fuerte presión y un calor interno, algo que le entraba por la cabeza, las manos y los pies, a medida que la ministraba diciendo: “Declaro vida a tu cuerpo”. La mujer se apropió de estas palabras y cuando fue a hacerse un nuevo chequeo médico, los doctores encontraron que el virus había sido reducido a cero. Ellos mismos reconocieron el milagro pues aquello no era humanamente posible. Y éste es apenas uno de los varios milagros que el Señor hizo gracias a la palabra que Él me dio; porque además le reconstruyó el bazo que había perdido en un accidente y pudo quedar embarazada, cuando antes era estéril. ¡Gloria a Dios!

Entonces nuestra obligación es presentarle a esta genera­ción un mensaje claro y poderoso con demostraciones de iasis (sanidades), therapeúo (curas), iáomai (salvaciones), dúnamis (milagros), simeíon (señales), téras (maravillas), que incluyan la expulsión de demonios y operar en los dones del Espíritu Santo. Todos estos actos sobrenaturales son parte del evange­lio del reino porque testifican que Cristo está vivo y disponible para todo creyente que crea y desee manifestar Su poder para bendecir a la gente. Presentar algo menos que esto no es el evangelio del reino de Dios.

Sanidades, milagros, señales, maravillas y expulsión de demonios, son claves para expandir el reino en la tierra. La gente que ha recibido un milagro no ha permanecido pa­siva sino que ha ejercitado su fe. Como dato importante podemos decir que Jesús obró milagros usando diversos métodos. El Espíri­tu Santo no siempre trabaja de la misma manera. A veces bastaba con que Jesús tocara a la gente, otras veces les imponía manos, declaraba la Palabra, metía sus dedos en el oído o hacía barro con Su saliva. Si anhelamos lo sobrenatural tenemos que ser flexibles y estar listos a obedecer al Espíritu Santo, en cualquier momento.

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Cómo Caminar en el Poder Sobrenatural de Dios”

Por Guillermo Maldonado

Lee Milagros, Señales, Maravillas… 7

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre