Familia – EL PODER MÁS GRANDE DEL MUNDO

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¿DUDAR O CREER?

En un pequeño poblado rural, se produjo una larga sequía que amenazaba con dejar en la ruina a todos sus habitantes. Como la mayoría de las personas eran creyentes, marcharon a ver al pastor y le hablaron en estos términos:

– Pastor, como Dios es tan poderoso, pidámosle que envíe la lluvia necesaria para revertir esta angustiante situación.

– Está bien, le pediremos al Señor que envíe su bendición; pero deberemos hacer nuestra parte. Es una condición indispensable – dijo el pastor.

– Díganos en qué consiste – respondieron todos.

– Hay que pedírselo con fe, con mucha fe – afirmó el pastor.

– Así lo haremos, y también vendremos a los cultos todos los días – fue la respuesta del pueblo.

Los campesinos cumplieron sus promesas; sin embargo, las semanas transcurrían y la tan esperada lluvia no llegaba. Un día enfrentaron al pastor de esta manera:

– Pastor, usted nos dijo que si le pedíamos con fe a Dios, él iba a acceder a nuestras peticiones. Pero ya pasaron varias semanas y no obtenemos respuesta alguna.

– ¿Han pedido con fe verdadera? – respondió el pastor.

– Sí, por supuesto – contestaron todos al unísono.

El pastor los miró a los ojos y les dijo: – Si dicen haber pedido con fe verdadera, ¿por qué durante todos estos días ni uno solo de ustedes ha traído el paraguas?

Lo más difícil para nosotros es creer realmente lo que decimos creer. Nuestros labios confiesan y nuestro corazón cree que para Dios nada es imposible, pero nuestras acciones no concuerdan con nuestras creencias. La incredulidad ata las manos de Dios. Pídale a Dios, sin dudar un solo instante y Dios, que es rico en misericordia, suplirá todas sus necesidades.

PARA PENSAR Y PRACTICAR

  • Las demandas de la fe siempre han sido reconocidas y honradas en la tesorería del cielo.
  • No le diga a Dios que tiene un gran problema, dígale al problema que tiene un gran Dios.
  • Jesús dijo: “Conforme a tu fe (o a tus expectativas) te sea hecho” (Mateo 9:29). Pida de acuerdo con la grandeza de Dios.
  • No debemos tener miedo de hacer grandes oraciones, ni de incursionar en nuevas posibilidades. “El que algo no se haya hecho nunca puede que sea la mejor razón para intentarlo”, dijo William Barclay. “¡Emprenda grandes cosas para Dios y espere grandes cosas de Dios!”, ese fue el lema de Guillermo Carey.

La fe mira a Jesús, se apoya en él y espera el milagro. Lo desafiamos a que primero mire a Dios y, luego, a las dificultades; entonces podrá gritar triunfante: “él lo puede todo”. La fe es lo único que coloca a Dios en su verdadero lugar; también es lo único que levanta el alma completamente por encima de las influencias externas, de cualquier naturaleza que sea. ¡Deje que su fe incipiente crezca para guiar sus pasos en el día de hoy!

Lectura bíblica: “Porque nada hay imposible para Dios” (Lucas 1:37).

Extracto del libro “Familias Con Futuro”

Por José Luis y Silvia Cinalli

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