hijos-decididosFinanzas – Hijos Decididos 2

 

Continuemos.

B. Decidir Diariamente.

Hay que tomar la decisión de dejar de trabajar por dinero:

a. Dejar de estar sometido a la escasez.

b. Dejar de estar oprimido por las deudas.

c. Comenzar a sembrar en nuestra propia tierra.

  • Enfocarse en un solo negocio, especialmente al principio.
  • Pensar en las necesidades del Mercado.
  • Aprovechar oportunidades. Buscar que Dios te “alumbre”.

Hay que decidir educarse para aprender a tener el negocio propio: en la Escuela, en el Trabajo, en la Iglesia. Pedirle a Dios que te revele cuáles son los secretos de Su Reino. “Declararé cosas escondidas desde antes de la fundación del mundo” (Mateo 13.34).

“Clama a mí y Yo te responderé,  y te enseñaré cosas grandes  y ocultas que tú no conoces” (Jeremías 33.3). Estuviste orando para que Dios te bendiga económicamente. Quizás esperaste que te caiga  una billetera desde el cielo. Pero el milagro de Dios es que te esté revelando estos grandes principios que hasta hace poco estaban ocultos para vos. ¡Clama a Dios para que te revele más!

 

C. Escoger las Amistades.

Evidentemente las amistades influyen y mucho. A las palabras ¡no se las lleva el viento! “Conviértan ellos a ti y tú no te conviertas a ellos” (Jeremías 15.19).

Es importante que te acerques a personas para ayudarlas y a otras para aprender de ellas, pero siempre teniendo en claro cuál es tu objetivo, cuál es el maravilloso propósito de Dios para vos. Nunca te apartes de este camino.

Podés aprender de las amistades en distintas áreas: espiritualmente, familiarmente, económicamente. Aprender de sus errores y aciertos. También es una oportunidad de ayudarles a ellos, si lo aceptan sinceramente. Pero te vas a encontrar con el problema que la gente no quiere aprender, no acepta que los demás sean exitosos. Por eso tus amigos serán los primeros que te criticarán. Vendrán pero para pedirte dos cosas: trabajo y que les prestes dinero. No te enojes. Simplemente se sabio en cómo ayudarles.

Sabio es el que aprende de los aciertos y errores ajenos. Inteligente es el que aprende solo de si mismo, no de los otros. Estúpido es el que nunca aprende, ni de sus errores: Sigue gastando todo lo que gana, sigue acudiendo a las tarjetas de crédito y al Banco, sigue saliendo de garantía y comprometiendo sus ingresos y las finanzas de la familia.

D. Aprender Progresivamente.

Hasta ahora aprendiste a ser  un buen trabajador. Todo lo que te enseñaron en la Escuela fue para eso. Toda la educación en el hogar, generalmente apunta en esta dirección. Pero a partir de ahora tendrás que aprovechar todo lo que aprendiste para volcarlo en tu propio negocio. Y además vas a tener que hacer un esfuerzo para profundizar todo lo que estás recibiendo.

Es importante que sigas escudriñando las Escrituras, ahora con una nueva luz,  que trates de educarte Financieramente, que tengas habilidad para Invertir, sepas diferenciar buenas de malas oportunidades, que conozcas cómo se mueve el Mercado, qué es lo que la gente está deseando, necesitando, para que puedas satisfacer sus necesidades, aprovechar las oportunidades.

Una vez un periodista le preguntó a un exitoso empresario cómo hacía para hacer buenos negocios. El hombre le preguntó: “¿Ve aquella luz?” Si, contestó el periodista… “¡Yo la vi primero!”, fue la respuesta del empresario. Así sucederá con tu vida. Hasta ahora solamente “veías” cómo trabajar más para ganar dinero. Desde ahora comenzarás a ver en qué podés sembrar tu dinero para que trabaje para vos.

¡Este es un aprendizaje! ¡No te desalientes! Puede que te hagas algunos chichones, pero te irá bien. “Decid al justo que le irá bien, porque comerá las obras de sus manos” (Isaías 3.10).

¿Qué más tenés que saber? Sobre las leyes impositivas. Evidentemente pagar lo que corresponda pero aprovechar todos los beneficios que haya. Por ejemplo, en algún momento sería importante que tengas una SRL o una SA. Normalmente se pagan menos impuestos. Hay beneficios impositivos. Se pueden descontar ciertos gastos.

Somos lo que hemos aprendido: Si  aprendiste a gastar solo en activos improductivos, los gastos y las deudas irán en aumento. Siempre habrá problemas financieros. Si aprendés a invertir primero en Activos Productivos, serán los ingresos los que crecerán y podrás comprar muchos más activos improductivos.

 

E. Plantar Semillas.

Génesis 26.12. Isaac eligió una tierra para sembrar. Invirtió  y ganó 100 veces más ¡1000%! Dios bendijo lo que hizo. Luego sembró también en otro negocio: La ganadería. Tuvo muchas ovejas y vacas. Su empresa creció al punto que tuvo muchos empleados (Génesis 26.14).

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Padre Rico, Hijo Pobre”

Por Aldo Martín

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