Guerra Espiritual – La Guerra Espiritual a Nivel Ciudad 2

 

Continuemos.

B. Estar bajo Autoridad libera la Victoria.

El pueblo de Israel siempre estuvo desunido bajo el mando de Moisés, pero con Josué fue diferente. En Josué 1:12-18, el pueblo prometió estar unido y hacer todo lo que Dios le ordenara. No tendremos posibi­lidad alguna de tomar la ciudad si no estamos en unidad de espíritu.

 

C. Nunca midamos Almáticamente una Palabra que Dios nos dio.

Josué envió dos espías a observar la tierra, quienes al regreso informaron exactamente lo que Dios ya les había revelado (Jos.2:24). No se dejaron llevar por el temor o la duda o sus emociones. Su espíritu esta­ba en sintonía con Dios.

 

D. Cada Batalla requiere Mayor Unción.

Josué 6 relata la toma de Jericó, una ciudad grande y fuerte. Más ade­lante (7:3-5) al intentar tomar una ciudad llamada Hai, el pueblo de Israel fracasó rotundamente. Aquí vemos que, más fácil que parezca la siguiente batalla desde la perspectiva humana, necesitamos más un­ción que la última. Dios le dio a Josué cada vez más unción hasta que ocurrió un milagro: el sol se detuvo casi por un día (Jos.10:12-13). Eso es poder. Somos voz profética a nuestra nación. Es necesario estar preparado para grandes batallas y grandes victorias.

 

E. Debemos Sembrar la Semilla en la Vida de los Demás.

Josué 24:19-29 nos dice que Josué dejo su marca en una generación entera. Nosotros también debemos ser inspiración y motivación de aquellos que nos siguen.

Por muchos años, hemos utilizado buenos métodos de evangelización, pero de corto alcance. Todo lo que anhelábamos era ganar “algunas almas” para Cristo. Ahora hemos descubierto un Dios que se mueve con poder en ciudades enteras y una iglesia con altas metas que le obedece y desea llevar su Palabra hasta lo último de la tierra. La toma de la ciudad requiere planificación y estrategia.

En una oportunidad, Cindy Jacobs le preguntó a Dios cómo orar por las ciudades y el Señor le respondió “así como se ora por una persona”. De la misma manera en que se comporta una persona, así se comporta la ciu­dad. Así como Dios obra en una persona, así obra en una ciudad.

Hermano, hermana: comparta su visión con la iglesia. Predique sobre el avivamiento, sobre la necesidad de ganar la ciudad. Prepare al pueblo de Dios espiritualmente para tomar la ciudad y hágales sentir el amor que Dios tiene por ella.

Tome un mapa de su ciudad y delimite el barrio donde se encuentran usted y su iglesia. Haga varias copias para hacer una investigación a fondo de la zona.

Consiga estadísticas de su barrio (cantidad de habitantes, hospitales, clubes, iglesias, etc.).

Tenga un grupo poderoso de intercesión. Básicamente, hay dos tipos de grupos de intercesión:

A. La iglesia en su conjunto.

B. Un grupo especial de 12 personas. Estas 12 personas deben ayu­nar durante 3 días, orar por el proyecto y por los pastores que lo lideran, y repartir a cada hermano un mapa del barrio en cuestión par que interceda en oración.

 

5. La Cartografía Espiritual de la Ciudad.

La cartografía espiritual nos sirve para poder ver el mundo invisible; es decir, ver la ciudad como Dios la ve. Es como observarla con rayos X: nos muestra dónde está el enemigo, cómo opera y cuáles son sus armas. Los miembros de la iglesia a cargo de la cartografía espiritual de la ciudad deben tener una guía para que la investigación no se base sólo en las visiones por oración sino también en datos objetivos e históricos.

Recogiendo la Información necesaria.

El siguiente cuadro es un bosquejo de investigación para llevar a cabo la cartografía espiritual de una ciudad:

  • Datos Históricos.
  • Datos Espirituales.
  • Datos de Revelación.
  • Información adicional.
  • Fecha y lugar de fundación
  • Nombre del fundador.
  • Sus habitantes: migraciones, particularidades, etc.
  • Guerras. Reacciones con otras ciudades.
  • Economía.
  • Características físi­cas: Centros más importantes.
  • Religiones y Sectas. Mediciones, pactos y entregas. Brujos predominantes. Estatuas y edificios.
  • Cómo se ha predi­cado el evangelio. Pecados predominantes. Principados revelados por Dios en oración. Quién es el hombre fuerte. Estrategias del enemigo sobre la gente. Pecados grupales en el barrio (hacer arrepentimiento identificatorio).
  • Centros de Pecado: Casinos, bingos, prostíbulos, etc.
  • Centros de Brujería: “templos” o casas de brujos. Maldiciones.

Extracto del libro “6 Niveles de Guerra Espiritual”

Por Bernardo Stamateas

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