Hombres – CÓMO AMAR VERDADERAMENTE A TU ESPOSA

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UNA COMBINACIÓN DE AMOR Y ORACIÓN

Jesús dijo que la mayor expresión de amor es poner tu vida por otro (Juan 15:13). Existen muchas maneras de poner tu vida a fa­vor de tu esposa, sin tener que morir físicamente. Una manera de hacerlo es dar tu vida en oración por ella. Esto implica sacrificar un espacio de tiempo relativamente pequeño por el mayor bienestar de ella, que al final es también el tuyo.

Son muchas las cosas que una mujer desea escuchar de su es­poso. Tres de las cuatro principales son probablemente: «Te amo», «Te ves muy hermosa», y «Todas las cuentas están paga­das». Pero conozco algo que toda mujer anhela escuchar, y es lo que la hará sentirse más amada que ninguna otra cosa, y es: «Hoy estuve orando por ti».

Cada vez que una esposa escucha que su esposo está orando por ella, se siente amada y protegida. Esto la hacer sentir que es importante para él. Si deseas ver a Dios ablandar el corazón de tu esposa, o arreglar las cosas entre ustedes dos, o enriquecer su vida como pareja, o hacer que su matrimonio funcione sin mayores es­collos, ora por ella. Si deseas que tu esposa caiga rendida a tus pies, pregúntale: «¿Cómo quieres que ore hoy por ti?» (No me hagan quedar mal, señoras, sé que ustedes también están leyendo esto.) Está bien, tal vez exageré un poquito. Pero ella te amará por esa Tales palabras expresan tu compromiso hacia ella y el matrimonio. Por supuesto, si le dices que estás orando por ella y en realidad no lo estás haciendo, yo, en tu lugar, saldría a caminar en medio de una tormenta de relámpagos.

¿Y Si Ella No Es Creyente?

La mayoría de las mujeres están conscientes de su aspecto espiri­tual, hasta las que nunca profesaron afiliación alguna con una reli­gión organizada o sistema de creencias. Tienen la comprensión de que existe un camino de vida que sí funciona, y que está ligado a lo espiritual.

La oración toca el corazón de todo aquel por quien oramos. Aunque tu esposa no conozca al Señor, puedes orar por ella todas las oraciones que aparecen en este libro y esperar ver respuesta a ellas. La Biblia dice que la esposa incrédula se santifica en el esposo (1 Corintios 7:14). Tú, brindas una cobertura sobre ella. Por supues­to, esto no sustituye el que ella conozca al Señor, pero significa que tus oraciones tendrán un efecto positivo y poderoso sobre su vida. Solo recuerda, cada vez que ores por ella, pídele a Dios que abra su corazón a la verdad de su Palabra y le permita tener un en­cuentro con Él que cambie su vida para siempre.

Una Oración a la Vez

No te sientas abrumado por las muchas formas que existen de orar a favor de tu esposa. Simplemente enfrenta un día a la vez, y eleva una oración a la vez. Puedes orar haciendo uso de un capítu­lo diferente por día, o puedes concentrarte en orar uno cada sema­na. No estoy diciendo cuánto debes orar, pero la Biblia dice que «el que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará» (2 Corintios 9:6). Mientras más oras, mayores beneficios segarás. Si deseas crear espacio para que Dios produzca grandes y rápidos cambios en tu esposa, en tu persona y en tu matrimonio, procura entonces orar uno de estos capítulos cada día durante varias semanas. Y veamos si algo bueno no comienza a suceder en tu co­razón y en el de ella.

En ocasiones me preguntan: «¿Realmente funciona orar las oraciones que otra persona escribió? Para orar sinceramente, ¿no debe uno crear sus propias oraciones?» Mi respuesta es esta: «¿Realmente funciona cantar cánticos de alabanza que otros escri­bieron?» Creo que sí. Es bueno crear tu propio cántico de alabanza, y Dios se deleita en ello, pero lo importante es que lo que estés orando o cantando repercuta en lo profundo de tu corazón. ¿Ele­varías una oración si fuiste tú quien la pensó? ¿Crees que es una oración que Dios puede contestar? Si la respuesta a cualquiera de estas dos preguntas es afirmativa, entonces tal oración tiene poder. No importa quién la pensó primero.

A menudo, cuando oramos por nuestro cónyuge, oramos por las necesidades más urgentes, lo cual es correcto, pero descuida­mos las «oraciones de mantenimiento». Si tienes un cónyuge que requiere un alto nivel de mantenimiento, no querrás concentrarte solo en lo urgente. Tales oraciones dispersan el problema antes que suceda. Apagan pequeños fuegos antes de convertirse en ru­gientes llamas. La mayoría de las oraciones en este libro son ora­ciones de mantenimiento. Si oras cada una de ellas a favor de tu es­posa, varias veces al año, mantendrás un matrimonio saludable y disfrutarás de una esposa feliz y satisfecha. Estas oraciones te recor­darán orar de maneras en las que tal vez no hayas tenido el tiem­po de pensar.

Ya sea que ores las oraciones que yo sugiero, o que ores las tu­yas, lo cierto es que debes mantenerte orando sin rendirte. A veces las respuestas a tus oraciones son rápidas, pero muchas no lo son. Jesús se refirió a «la necesidad de orar siempre, y no desmayar» (Lucas 18:1). Continúa orando y verás como Dios responde. Y no te preocupes pensando cómo se manifestarán las respuestas. Tú no tienes que hacerlas realidad. Tu trabajo es orar. La respuesta es asunto de Dios. Confía en que Él hará el trabajo correspondiente.

Extracto del libro “El Poder Del Esposo Que Ora”

Por Stormie Omartian

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