Hombres Cristianos – Hombres Validados Por su Padre 3

 

Continuemos.

De pronto, para Moisés pasaron ochenta años (cuarenta con Faraón, cuarenta con su tercer papá), va caminando y se encuentra con un arbusto encendido que empieza a hablarle: “Moisés, tengo una tarea muy, pero muy grande”, le dice Dios. “Te ofrezco la oportunidad de tu vida, te propongo dejar las ovejas, contratarte para que seas mi libertador, te voy a dar mis dones, mi poder, vas a ir en mi nombre, vas a hacer milagros, vas a salir; no naciste para criar ovejas sino para sacar a dos millones de personas de la esclavitud”. Es decir, se le presentó la gran oportunidad de su vida; y Moisés dijo que “No”.

Porque cuando un hombre no fue validado por su papá, va a dejar pasar delante de sus ojos las mejores oportunidades de su vida. A un hombre que no tuvo el reconocimiento, la fuerza o la firmeza, o a un hombre que no gozó de la confianza de un jefe, gobernador o padre y que no fue validado en su espíritu por su papá, Dios podrá mostrarle las mejores oportunidades pero no se dan cuenta.

¡Cuántas cosas se fueron de las manos! ¡Cuántos negocios en los que pudiste ganar un montón de plata! ¡Cuántas cosas se fueron, se escaparon y no entendías por qué! Todas las puertas se te abrían pero parecía que borrabas con el codo lo que escribías con la mano.

Eso le pasó a Moisés, pero Dios lo validó como papá.

El problema de Moisés no era que tenía miedo de hablarle a Faraón, su problema era que nunca un papá le dijo: “Hijo, sos un capo, sos un diez”.

Así que Dios tiene que irrumpir y decirle: “Moisés, en este primer seminario de la vida, antes de que entres al liderazgo y hagas cosas grandes, necesito hacerte sanidad interior; necesito entrar a las fibras más profundas de tu corazón, y decirle a lo íntimo de tu espíritu: “Sos lo más grande que hay”.

Y cuando Moisés fue confirmado por Dios, cuando un varón recibe la fuerza del padre, cuando es sellado y afirmado por Dios y Él le da lo que sus papás no le dieron, ese hombre sin lugar a dudas será el próximo Moisés, será un conquistador, será un libertador que no temerá enfrentarse a Faraón, no temerá abrir el mar Rojo y no temerá meterse en medio del desierto, ese hombre será alguien que conozca el poder de su Dios.

 

Complacencia

Esta palabra quiere decir: “Este es un genio”. “Este es mi hijo”.

Dios volverá a abrir los cielos delante de tu cabeza, varón, y te dirá: “Sos un genio, sos mi hijo. Papá te abandonó, tal vez tuvo ambivalencia, tal vez solamente te dio cosas materiales; los años pasaron, creciste con un hueco en tu carácter, conductas que nunca entendiste”.

Jesús le dijo a los discípulos que a nadie en la tierra llamen padre, ni rabí, ni maestro. ¿Qué les quiso decir con eso? Estaba diciendo: “No es el que se puso el título, sino el que te validó, ese es tu papá”.

Timoteo era un hombre de Dios criado por la mamá y por la abuelita, pero el papá era un incrédulo y nunca lo validó. Pablo tomó el lugar del papá y cuando escribe a los corintios les dice: “Ese es mi hijo y yo soy su padre”. Porque padre no es el que te parió, padre es el que te validó y te amó.

Extracto del libro: “Libres de la Gente”

Por Bernardo Stamateas

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