Hombres – SÉ AMOROSO Y TIERNO CON TU ESPOSA

0

SÉ AMOROSO

Jesús nos ama con fidelidad, pureza, constancia y pasión, no im­porta cuán imperfecto somos. Si un hombre no ama a su esposa de la misma manera, abusará de su autoridad y de su liderazgo, y como resultado abusará de ella. Debido a que eres uno con tu es­posa, debes tratarla como a tu propio cuerpo. No harás nada a propósito que le haga daño o la destruya. La amas y la cuidas. «Por lo demás, cada uno ame también a su mujer como a sí mis­mo» (Efesios 5:33).

Jack Hayford, nuestro pastor durante 23 años, siempre dice que puede saber si un hombre ama verdaderamente a su esposa, porque con el pasar de los años ella es cada vez más hermosa. Él reconoce esa belleza interior que no se desvanece, sino que con el tiempo aumenta cuando la mujer es amada.

No tienes idea de lo mucho que significa tu amor por tu espo­sa. No se lo niegues, o de una u otra manera la vas a perder. La Bi­blia dice: «No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo» (Proverbios 3:27). Ruégale a Dios que aumente el amor que sientes por tu esposa, y que te permita de­mostrárselo de manera tal que ella se embellezca.

SÉ TIERNO

¿Te molesta algo de tu esposa? ¿Hay algo que ella dice o hace, o que no hace o dice que te irrita? ¿Reconoces que a veces deseas cambiar algo en ella? ¿Qué sucede cuando tratas de hacer tales cambios? ¿Cómo responde ella cuando demuestras tu irritación? ¿Alguna vez te rendiste diciendo: «No vale la pena, ella nunca será diferente»?

Lo cierto es que los cambios son difíciles para todos nosotros. Por mucho que lo intentemos, no nos podemos cambiar a noso­tros mismos de un modo significativo. Solo Dios puede hacer cam­bios perdurables en nosotros. Solo su poder puede transformar­nos. Por eso la oración es una forma mucho más tierna y segura de lograr cambios en tu esposa.

Por ejemplo, ¿se retrasa siempre tu esposa mientras que a ti te gusta llegar a tiempo? Es probable que ella no lo esté haciendo a propósito. Quizá no calcule bien el tiempo o tal vez esté tratando de hacer demasiadas cosas. Ora para que Dios la ayude a organizar mejor las cosas o a no asumir más de lo que puede manejar, o para que logre desarrollar un concepto más claro del factor tiempo. Y sobre todo, no permitas que el enojo, las asperezas y las actitudes denigrantes broten sigilosamente en la relación. Las críticas con la intensión de hacerla cambiar, no funcionan. Nunca producirán los resultados que deseas. ¡Lo único que funciona es la oración!

Por lo tanto, en vez de impacientarte con las debilidades de tu esposa, ruégale a Dios que te dé un corazón tierno para que pue­das interceder a favor de ella en cuanto a sus debilidades. Pídele que te muestre cómo es que sus debilidades complementan tus puntos fuertes. Y recuerda, igual que tu manera de ser y la de tu esposa los puede unir, las diferencias harán que las cosas sean inte­resantes.

Extracto del libro “El Poder del Esposo Que Ora”

Por Stormie Omartian

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre