01234976253_gary_lockeDevocional – Cuidado con la Boca, Nene

 

Pasaje clave: Levítico 24.

 

Luego de algunas indicaciones con respecto al aceite que mantendría encendidas las lámparas del Tabernáculo (vs.2 al 4) y cómo preparar y ubicar las 12 tortas (panes) que comerían Aarón y sus hijos (vs.5 al 9), se narra un hecho de consecuencias fatales… Mira lo que sucedió: 24:10-16, 23.

La blasfemia es insultar e injuriar el nombre de Dios. Utilizar su nombre de manera despreciable o decirle a Dios las palabras más bajas y sucias que puedas imaginar.

Indudablemente el muchacho que blasfemo el nombre de Dios debe haber gritado como un descontrolado mientras se agarraba a golpes de puños con el otro israelita, y dado que el problema fue dentro del campamento, más de uno escuchó sus insultos y blasfemias. Fíjate que Dios le ordena a Moisés que todos aquellos que fueron testigos del incidente (“oyeron”) pongan sus manos sobre la cabeza de él para que toda la congregación lo mate a piedrazos.

Dios deja claro que Su Nombre es Santo. Su Nombre no puede ser tomado a la ligera, ni usado para descargar las pasiones más descontroladas. No importaba quién fuera, judío o extranjero, debía morir. Si ellos (y nosotros) no podían respetar el nombre de Dios ¿qué tipo de respeto podía esperarse entre los propios hermanos? Si lo más santo, sublime y eterno es tratado con desprecio y bajeza ¿qué se puede esperar, entonces, de todo lo demás que ni siquiera se acerca a la santidad de Dios? Me refiero a nuestras relaciones diarias con las demás personas.

¿Entiendes? La persona que es capaz de insultar a Dios es capaz de hacer cualquier otra porquería, sin tener ninguna clase de límite o control en sus actos. El que se atreve a insultar a Dios es porque primeramente practicó (y mucho) insultando a sus amigos, hermanos, a sus propios padres, a sus docentes del colegio, a sus patrones del trabajo y a cuanta persona se cruzara en su camino. A una persona así no le importa nada.

Piénsalo.

A veces, en tu “desesperación” por ser como los demás y sentirte “aceptado”, “respetado” o “tenido en cuenta”, incorporas a tu vocabulario un montón de expresiones de lo más sucias. Al principio “te cuidas” y las usas únicamente con tus amigos, pero después, cuando perdiste el control, hasta tus propios padres sufren las repugnantes palabras que salen de la cloaca de tu boca. Estás tan cerca de blasfemar contra Dios…

Tal vez creciste en un hogar en donde de cada 10 palabras, 8 eran insultos. Y te habituaste a oírlas, creerlas y a usarlas como lo más común contra tus padres y hermanos cada vez que te sentías lastimado por alguna de sus actitudes.

En algunos hogares son los propios padres quienes festejan las primeras malas palabras que el nene dice. ¡Qué tierno! Y pensar que después se agarran la cabeza y no saben qué hacer cuando “el nene” usa esas mismas palabras contra ellos.

No importa cuál sea el caso. Lo que te tiene que quedar en claro es que cualquier clase de insulto, maldición o blasfemia que digas, es pecado contra las personas y contra Dios mismo. No es un mecanismo de liberación, porque aunque descargues muchas cosas que te presionan emocionalmente, te hundes y te esclavizas espiritualmente.

Limpia tu boca. Sé santo en tu manera de hablar. Recuerda que un insulto nunca soluciona nada y siempre empeora las cosas. Aunque no siempre sea fácil, usa palabras que edifiquen.

Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Éxodo/Levítico”

Por Edgardo Tosoni

12 Comentarios

  1. hola! soy ale hoy estuve de turno en mi trabajo y es la primera vez que entro porque justo andaba buscano alguna d devocion, me gusto mucho y muy edificante las palabas, soyun chico que esta apartado de dios y quiero volver aunque cuesta mucho deseo mucho otra vez esa vida que dios da …

    • Hola Ale. ¡¡Bienvenido!! Aunque vos te hayas alejado de Dios, Dios NUNCA se alejó de vos y NUNCA dejó de amarte. Volvé a Él. Volvé a congregar en una iglesia donde Él sea honrado. NUNCA ES TARDE para volver a empezar, no importa lo que hayas hecho. Dios NO TE DESCARTA NI TE DESECHA no importa lo que hayas hecho. Bendiciones!!! Cuidate!!

  2. ¡¡Hola!! Qué gran enseñanza… Mi padre asiste a la iglesia desde hace dos años aproximadamente y siempre está diciendo malas palabras y anda diariamente con un humor bastante peliagudo… y esto a mi me entristece porque no está demostrando amor en la forma en la que habla, ya que lo que habla su boca habita en su corazón. A raíz de esto noto como su oración es entorpecida, porque trata mal verbalmente a mi madre y en ocasiones a mí. Suele decir “bendito sea Dios” cuando se enfada, pero lo dice en un tono que demuestra que realmente no está bendiciendo al Señor. No sé qué hacer… No sé si hablar con los pastores porque me da un poco de vergüenza que sepan cómo es mi papá… Ardo en deseos de que sea un hombre de Dios que predique su palabra con pasión y deje muchas cosas atrás… Oro mucho a Dios para que lo cambie, y ayuno por él. Y sin embargo veo que sigue igual pero sé que Dios lo cambiará algún día. La fe mueve montañas, ¿no? Y si puede mover montañas, también puede derribar la piedra que está entorpeciendo el camino de mi papá.

    • Hola Adriana. ¡¡Bienvenida!! Primeramente gracias!! Y con respecto a tu papá, más allá del dolor que te pueda causar, SOLO podes perdonarlo, ignorarlo cuando habla de esa manera, y seguir orando por su vida hasta que Dios lo quiebre de alguna manera y él decida cambiar. Si tu papá no quiere cambiar, NO VA A CAMBIAR, por lo tanto Adriana, TENES QUE CAMBIAR VOS. Ya no te amargues por cómo él habla. Hacé lo que te dije más arriba. Reconocelo cuando hable bien, y ándate o ignóralo cuando hable mal. Y sí, la fe moverá las piedras del camino de tu papá. Bendiciones!!!

  3. muy lindas tus devocionales hno. Edgardo…para mi son un a bendición para mi crecimiento espiritual….mándame mas de estas a mi correo…DIOS te bendiga…felicidades.

  4. hola buen día! quería hacer una pregunta! que pasa, si no tu no quieres blasfemar contra Dios, incluso has estado bien con Dios levantándote y haciendo lo que el quiere y justo cuando haces esto se vienen pensamientos blasfemos en contra de el¿? (aclaro yo no lo he declarado con mi boca, solo son pensamientos) estoy muy confundida! y les agradeciera mucho que me contesten! Dios les Bendice.

    • Hola Grec. ¡¡Bienvenida!! Indudablemente lo que pasa allí es que Satanás te está perturbando, o sea, molestándote en tus pensamientos. Rechazalos en el nombre del Señor Jesús como pensamientos mentirosos. Él no puede obligarte a hablar en contra de Dios. Confesale al Señor esos pensamientos y renunciá a cada uno de ellos en el nombre del Señor. En tu tiempo personal con Dios pedile al Espíritu Santo que te revele el origen de esos pensamientos, y luego renuncía a ellos. Dios te bendice.

  5. Hola Julio. ¡¡Bienvenido!! Me alegra que esta palabra te haya ayudado a entender lo que no entendías. Divulgala todo lo que quieras. Te bendecimos.

  6. lei y me aclaro muchas cosas que yo no entendia y que me sirven mucho para poder divulgar esta enseñanza . gracias y que dios bendiga y proteja a todos los que confian en el .

  7. DIOS Les BendigA y que CadA dia los llene mas de su palabra
    espacios en el internet como este deberian de existir mas pero como este espacio ya existe ¡¡¡HaY que ReCoMeNDaRLo!!!
    GOD BLESS YOU

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