Jovenes Cristianos – NO REPITAS ERRORES

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nuevo-11Devocional – No Repitas Errores

 

Pasaje clave: Deuteronomio 6.

 

¿Qué decisión urgente debes tomar?  (6:5 al 9).

¿Entiendes? No lleves las palabras de Dios únicamente en tu Biblia ¡llévalas escritas en tu corazón y en tu manera de vivir para que todos las vean!

Tal vez tus padres no sean un modelo de vida cristiana para ti. Tal vez no te enseñen con la Palabra y con su ejemplo. Tal vez sientan rechazo por ti, o tal vez te traten como a un tonto. Tal vez sean muy exigentes en algunas cosas o tal vez hablen más de la cuenta diciendo cosas que terminan enojándote. Tal vez sus problemas matrimoniales son tan grandes que se la agarran contigo o descargan sobre tu vida todas sus frustraciones. O tal vez sean los mejores padres del mundo y te muestren paciencia, amor y un buen ejemplo, te alienten y estén a tu lado. No importa cómo sean tus padres hoy. Aprende a no imitar sus modelos negativos de vida ni a repetir sus errores. Un día tus propios hijos esperarán un modelo de parte tuya que los oriente, los aliente y los llene. Enséñales la Palabra, no tus propias ideas. Dales un buen ejemplo, no tus propios errores. Compárteles un corazón amoroso, no la indiferencia, los rechazos, las frustraciones o los gritos que tú recibes o has recibido.

¿Sabes dónde vas a aprender todo esto? Cerca del corazón de Dios y cerca de aquellos que son un buen modelo en Cristo y en sus propias familias. ¡Sí, los hay!

¿Sabes en dónde vas a empezar a practicar todo esto? En tu noviazgo. Tu noviazgo será una experiencia en pequeña escala de lo que vivirás después, y durante toda tu vida, en tu futuro matrimonio. Y no me estoy refiriendo a tener sexo.

Si te apresuras y eliges mal llevarás en tu matrimonio y durante toda tu vida, la dolorosa carga de vivir con alguien a quien no amas. Tus hijos van a sufrir por tu error.

Si te apresuras, porque tus padres te presionan para que te pongas de novio, seguramente después te presionarán para que te cases y después para que les des nietos y después (o antes) para que vivas con ellos y después para… Tu matrimonio será frustrante y tus hijos sufrirán por eso.

Si te apresuras, y por rebeldía actúas en contra de la opinión de las personas espirituales sin oír el consejo de nadie, las peleas por inmadurez, las discusiones tontas y superficiales, las futuras decisiones inmaduras serán constantes en tu noviazgo y serán mayores en el matrimonio. Aumentará la incomunicación, se instalará el desamor y cualquier actitud del otro será motivo para una nueva pelea. Tus hijos sufrirán por eso.

Si en tu noviazgo no te animas a hablar de las cosas que no están bien, de las cosas que te hacen mal, de lo que ambos necesitan, de lo que tendrían que hacer y no hacen; o de lo que están haciendo y no deberían hacer más, en el matrimonio (si llegan) será mayor la incomunicación y el amor se resentirá. Tus hijos sufrirán por eso.

No te apures. No tomes decisiones a la ligera. Puedes hacer las cosas bien desde el principio y librarte de un montón de errores. Disfruta tu tiempo. Disfruta tu edad. Este es el tiempo para que crezcas, para que aprendas, para que madures, para que elijas con la sabiduría que viene de Dios.

Extracto del libro: “Desafíos Para Jóvenes y Adolescentes: Números/Deuteronomio”

Por Edgardo Tosoni

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