(7)Sanidad Interior – Quebrando el Factor Limitante 2

 

Pasaje clave: 1º Crónicas 11:4-6, 2º Samuel 19:22.

 

Continuemos.

Mi carácter es cómo soy cuando nadie me ve

Quebrar el factor limitante no es fácil porque ha sido formado desde nuestra infancia. Esta es la razón por la cual el problema está dentro de nuestro corazón. Nuestro carácter se ha formado sobre la base de muchas experiencias que tuvimos en la infancia.

Muchos creen que para cambiar el carácter tenemos que superar nuestras debilidades. Esto no es del todo cierto, no basta con superar el mal carácter, tenemos que quebrarlo para nunca más volver a él. Para ello tenemos que declarar qué es lo que tiene que morir hoy en nuestras vidas para que se acerquen la gente y las bendiciones, y las puertas se abran.

Así, Josué, quien era un conquistador, al pelear en Hai y ser derrotado se tira al piso a llorar y Dios le dice: “Levántate ” (Josué 7). Hasta ese momento, Josué nunca había tenido una derrota, es por eso que nunca había surgido ese factor limitante (que era el llanto) en la vida de Josué.

Entonces, Dios aprovechó su fracaso en Hai para formar su carácter. Dios dijo: “Acá es donde tenemos que trabajar”.

Debés quebrar el factor negativo de tu carácter antes de que te destruya a vos.

Si no destruís el factor limitante de tu carácter, con el tiempo te destruirá a vos. Dicho de otro modo, podés trabajar para el rey, servir al rey, jugarte por el rey, matar por el rey, pelearte por el rey, arriesgar tu vida por el rey, pero si no tenés el corazón del rey, sos adversario de El.

Como muestra de lo mencionado tenemos la historia de David y Joab. Cuentan las Escrituras que David quería tomar el monte de Jebús, donde había un castillo, para bautizarlo como el monte de Sion. Para esto, necesitaba que alguien conquistara el monte. Entonces Joab, uno de los sobrinos de David, se ofreció para hacer el trabajo. Es así que Joab peleó y conquistó el monte porque dijo: “Yo pelearé por mi rey, conquistaré ese monte porque amo a mi rey y arriesgaré mi vida porque amo a mi rey”. Sin embargo, cuenta la historia que, al tiempo, Joab y sus hermanos mataron a una persona a la cual David no quería matar. En consecuencia, David les dijo: “¡Hasta cuando me seréis adversarios, enemigos!”

 

Tener el Corazón del Rey

Como ya he mencionado, a Dios le interesa quién sos. Es por eso que tiene que identificar las cosas de tu carácter que deben morir para que tu corazón sea como el suyo. Esta es la razón por la cual tu primera meta será tener el corazón de Jesús. Tenés que soltarte delante de Su presencia para ser formado como El es.

Pablo dice: “Yo tengo en mi cuerpo las marcas “. La palabra “marca” significa “carácter”.

Dice: “Yo tengo las marcas, no del dolor, sino de Él. Y una cosa hago, olvidando lo que queda atrás, me extiendo hacia delante, para ver si logro tomarlo”. En otras palabras, Pablo dice: “Cristo me tomó primero, pero ahora yo lo quiero tomarlo a El”.

Cuando el factor limitante se muera de verdad, algo de Dios se va a acercar a tu vida, porque la Biblia dice que ya estás bendecido con toda bendición y es tu carácter el que te acerca o aleja de las bendiciones. Es por eso que Jesús dijo: “Si querés ser uno de mis discípulos, cada día toma la cruz…” ¡para clavar lo que está frenando tu bendición!

 

Para tener el corazón del Rey debo pasar tiempo con El.

Dicho de otro modo, cuando una persona sabe estar a solas con Dios, siempre va a tener su corazón ya que nos convertimos en lo que adoramos. Cuando adoramos a Dios, nos volvemos como Él y su gloria se mezcla con nuestro espíritu. Dios hace la obra, nuestro carácter cambia, y eso que nos frenaba nos trae bendición.

Donde sea que estés, hacete a un lado y dale Gloria al Señor. Decile: “Quiero ser como vos, conocer tu corazón. Hoy quiero que muera lo malo que está frenando la bendición que está a mi alcance”.

Extracto del libro “Emociones Lastimadas”

Por Bernardo Stamateas

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