EL PROCESO DE LA SANIDAD

A través de este libro, he tratado de ser franco con usted acerca de la complejidad, el esfuerzo concentrado y el tiempo que involucra el restaurarlo a una completa salud sexual. He sido rotundo acerca de la absoluta necesidad de que Jesucristo sea el centro del proceso. Y he tratado de ser claro acerca de la necesidad de que su voluntad sea clara y se acreciente en el proceso.

Estaría incurriendo en un gran error, sin embargo, si no fuera franco acerca de los momentos de fracaso que usted encontrará a lo largo del camino, y del plan de Satanás para hacer flaquear sus buenas intenciones con juegos psicológicos. Esta no es una “confesión negativa”. ¡Es una rea­lidad!

Después de todo, usted es solamente humano. Y a pesar de mis adver­tencias sobre lo contrario, puede caer en viejos patrones de esfuerzo pro­pio y lucha propia simplemente porque ésta es la manera en que usted ha estado haciendo las cosas toda su vida. El paso al que Dios lo llevará podría ser demasiado lento a veces y puede usted inconscientemente lan­zarse en intentos de ayudarlo—para ¡de una vez acabar con el asunto! Particularmente en nuestra sociedad, queremos lo que queremos cuando lo queremos. Y si algo tarda demasiado, siempre nos hemos dado el lujo de ir a otra parte o de hacerlo de otra manera. No es así con Dios. El Suyo es el modo perfecto, la manera que reúne cada factor contribuyente para una sanidad integral y por lo tanto completa.

La sanidad de Dios incluye tanto los aspectos relaciónales divinos como los humanos. Va hasta las raíces ocultas de una necesidad de sanar completamente, y sin embargo espera hasta que la “plenitud del tiempo” ha sido alcanzada antes de actuar. El esperará hasta que usted esté listo. No forzará nada. El no actuará fuera de su voluntad.

El también esperará hasta que esté claro en su mente que sólo Él le ha traído la sanidad, de manera que Él no se convierta en un agente de fariseísmo en usted. Él lo llevará a un pensamiento saludable y también a la acción saludable.

Él requiere de perdón y arrepentimiento. Él requiere determinación de su voluntad. Él requiere humildad de espíritu. Él no pone “curitas” en sus problemas. Pero El actúa en usted lo que Él requiere de usted, si usted dili­gentemente le pide que lo haga. Para usted, es simplemente un asunto de querer fervientemente que El haga lo que sea necesario v luego seguir cualquier dilección que Él le dé, bajo del poder que Él le dé. El hace todas las cosas perfectas.

Así que, usted puede ver como la sanidad puede tomar más tiempo del esperado. Y usted puede ver como su paciencia v resistencia pueden estar a prueba, es decir, como van a ser probadas.

Cuando se encuentre cayendo en pecado, o retrocediendo en lugar de avanzar, de acuerdo a su tipo de personalidad adictiva, usted tendrá como de costumbre sentimientos intensos de fracaso v de falta de valor. Las fuerzas oscuras del espíritu del mundo estarán muy contentas de alentar­lo, v hasta de introducir estos pensamientos v sentimientos en su mente. Estos son pensamientos v sentimientos con los que usted está familiariza­do, con los que ha vivido toda su vida.

Extracto del libro “Sanidad Sexual”

Por David K. Foster

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