por-hablar-malPredicaciones – Por Hablar Mal 3

 

Continuemos.

Cuando hablamos fe te unís a la prosperidad, te unís al coche nuevo, te unís a la unción, te unís a los sueños, te unís a la gente correcta. Por eso, esta iglesia no es para todos, es para la gente que habla bien, porque la gente que habla bien queda acá, la gente que habla mal Dios la corre. Cuando hablamos palabras de bendición, todo vuelve en bendición.

Estuve con el doctor Kusnetzoff y le pregunté por qué hay mujeres u hombres chismosos, que se paran en la puerta para escuchar. Y me dijo algo que me impactó. El chismoso, la chismosa, no tiene vida propia, no tiene historia, no tiene genealogía y está condenada y condenado, porque vive por la vida de los demás. Vive hablando de los demás, vive metiendo la oreja a ver las pavadas que hacen los demás, con las cosas que viven los demás. Y el castigo peor es que se quedan sin historia. Y dije, guau, eso es lo que le pasó a María con la lepra, se estaba quedando sin historia personal.

Pero acá hablamos fe, hablamos bendición, hablamos prosperidad. No hablamos “te van a venir pruebas, ya lo sabemos”, hablamos el resultado, te vas a levantar. No hablamos “te vas a equivocar”, ya lo sabemos, hablamos que Dios lo va a transformar en bendición. No hablamos “sobrevivir en el trabajo”, hablamos que Dios te va a prosperar, no hablamos “solo prosperidad financiera”, hablamos prosperidad emocional, prosperidad espiritual, prosperidad de conexiones.

Cuando sabés hablar bien, se te cumple Isaías 50:4, “te pondré lengua de sabios para que sostengas al cansado”. Y esa palabra me la dio el Señor. Me dijo, Bernardo, te he dado lengua de sabios para que sostengas a los cansados. Por eso esta iglesia está tan bendecida y te comparto la palabra para tu vida, vas a tener lengua de sabio y Dios te va a conectar con el que está cansado, no para decirle que está cansado sino para decirle, caminarás y no te cansarás, correrás y no te fatigarás, levantarás alas y volarás sobre la tormenta.

Hablá fe. Algunos están excluidos del milagro. Ponle nombre a tu milagro, porque lo que soltás siempre trae la palabra, siempre vuelve con algo. Y si querés gozar de días lindos y amar la vida, cuidá tu lengua. Ahí está la clave. No juzgues, no hables. El chisme viaja más rápido en vidas vacías y resentidas. Soltá flechas, pero que no sean para lastimar sino que sean para incendiarte en la presencia del Señor. Hoy hablamos bendición, hablamos prosperidad, hablamos paz a los que están en duelo, hablamos resolución a los que han venido con problemas grandes.

Dice Cash Luna, el milagro está en tu boca. Hoy vamos a soltar la palabra. Durante años estuvimos excluidos por hablar mal, de lo que no teníamos que hablar. Pero hoy vamos a hablar bien y de lo que hablemos va a venir. Yo hablo una casa sobre tu vida, hablo cosas materiales sobre tu vida, hablo aumento sobre tu vida, hablo ropa sobre tu vida, hablo sueños sobre tu vida, hablo unción sobre tu vida, hablo visión sobre tu vida, hablo conexiones de oro sobre tu vida, hablo dones del Espíritu sobre tu vida, hablo gloria sobre tu vida.

Y yo declaro que este año Dios nos ha abierto todo y nos ha dado honra porque hemos soltado la palabra. Y yo declaro que habrá honra, habrá gloria, habrá fuerzas, habrá unción, habrá garra en tu vida, nadie te podrá hacer frente porque él estará contigo todos los días de tu vida. Amén.

Por Bernardo Stamateas

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