Principio 1. Demuestre un interés sincero por los demás. El mundo está lleno de personas que sólo saben hablar de lo que a ellos les importa. Las personas nos sentimos cómodas con aquellos que saben escucharnos y que demuestran interés por aquello que tenemos que decir. Acérquese a los demás con una actitud de sincero interés y sus relaciones siempre comenzarán con buen pie.

Principio 2. Apréndase el nombre de las personas que conozca y úselo durante sus conversaciones. El sonido más dulce para una persona en su idioma es su propio nombre. A todos nos gusta que las personas con las que nos relacionamos recuerden nuestro nombre y lo utilicen. Es algo que denota interés hacia la otra persona.

Esfuércese por memorizar el nombre de las personas que le presenten. Le garantizo que el esfuerzo tendrá su recompensa.

Principio 3. Evite las críticas y las quejas. La crítica es uno de los mayores enemigos de las buenas relaciones. A nadie nos gusta ser criticados y mucho menos si la crítica es directa y mal intencionada. Impóngase la norma personal de jamás criticar a nadie. Si algo no le gusta, encuentre formas constructivas de comentarlo a la otra persona, pero no lo haga criticándolo. Recuerde siempre que es importante diferenciar a las personas de sus comportamientos. Si algún comportamiento no le ha gustado, ciña su comentario al comportamiento y de ese modo no lo convertirá en algo personal. Es decir, en lugar de decir “eres un mentiroso”, diga “lo que has dicho no es cierto”. Como usted mismo apreciará hay una gran diferencia en cuanto a carga emocional entre las dos frases. Con la primera frase está condenando a esa persona mientras que con la segunda sólo actúa sobre su comportamiento y está permitiendo que la persona salve su prestigio.

Estar quejándose constantemente tampoco es una buena estrategia para crear relaciones.

A nadie nos gusta rodearnos de quejumbrosos crónicos. Evite convertirse en una víctima que anda quejándose todo el día. Cuando tenga la tentación de quejarse, canalice su energía hacia la solución del problema y mantenga una actitud positiva. Las personas que entren en contacto con usted se lo agradecerán.

Principio 4. Logre que la otra persona se sienta importante. Todos tenemos hambre de reconocimiento. A todos nos gusta que nos digan lo que hacemos bien y lo que valemos.

Conviértase en un maestro del reconocimiento sincero. No sea como esas personas que andan constantemente en busca de fallos para echárselos en cara a los demás. Actúe usted justo al contrario; busque constantemente aciertos en los demás y ofrezca reconocimiento por ellos. No pierda ninguna oportunidad que se le presente para reconocer a sus hijos, a su pareja, a sus compañeros de trabajo, a sus amigos y a todos aquellos con los que entre en contacto. Todos ellos valorarán enormemente su enfoque en lo positivo.

Principio 5. Muestre siempre respeto por las opiniones ajenas. En algún momento de sus relaciones se encontrará con opiniones con las que no está de acuerdo.

Independientemente de su opinión respete siempre las opiniones de los demás. Escuche siempre a la otra persona hasta que termine su exposición y si usted tiene una opinión diferente dígale: “Respeto enormemente tu opinión, sin embargo, basado en…. mi opinión es diferente”. Esta introducción obra milagros para lograr que una diferencia de opiniones no acabe con una relación.

Principio 6. Tenga siempre presente que la otra persona es un ser humano igual que usted. Y como tal, cometerá errores y equivocaciones. No se convierta en una persona inflexible que siempre anda juzgando a los demás en base a sus propios baremos.

Aprenda a ponerse en los zapatos de la otra persona y a ver las cosas desde su perspectiva. De este modo podrá crear relaciones mucho más sinceras y satisfactorias para ambas partes.

Estos principios son sólo algunos de los principios fundamentales en el arte de las relaciones. Le invito a que se convierta en un estudiante permanente de la naturaleza  humana y a que se rete a si mismo a crear cada vez relaciones más satisfactorias y enriquecedoras. La recompensa por hacerlo le sorprenderá gratamente.

Ejercicio del día:

Tome la decisión en este mismo instante de vivir a lo largo de la próxima semana plenamente estos principios para el éxito en las relaciones. Busque un momento al final de cada día para chequear como han ido sus relaciones durante el día. Repase mentalmente aquellos momentos en los que realmente logró relaciones fluidas y también recree los momentos en que algo falló y corrija mentalmente lo que hizo mal.

Por José María Vicedo

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