1. Rotafolio

El Rotafolio es una estructura de madera (de tres patas) donde se pueden disponer hojas de diferentes tamaños y formatos. En estas hojas se puede dibujar o escribir todo el material visual que el maestro desea mostrar en la clase.

En el rotafolio, el maestro podrá tener toda su clase ya visualizada, sin la necesidad de escribirla durante la clase. Pero también podrá utilizar las hojas en blanco, escribiendo todo su contenido durante la propia clase.

Para que haya una buena visualización es necesario escribir con letras muy grandes y de preferencia a color, para que este recurso logre el objetivo de llamar la atención de los alumnos. Si el maestro tiene una buena letra, con un simple plumón de punta gruesa podrá escribir los puntos que desea de la clase.

Pero si la letra del maestro no ayuda, el computador podrá facilitar muchísimo el trabajo de escribir en las hojas del rotafolio. Utilizando el WordArt, por ejemplo, el maestro tendrá letras de tamaños diferentes, formatos y colores que podrán ser impresos en una hoja de tamaño normal y después pegadas en la hoja del rotafolio. No lleva mucho tiempo, y produce un resultado de excelente visualización.

Ventajas:

La gran ventaja del rotafolio es que puede ser un recurso con un buen alcance visual y que puede ser utilizado en diferentes ambientes. Puede ser usado en un salón de clase normal, complementando lo que puede estar escrito en la pizarra, así como también en un salón que no tenga pizarra (por ejemplo, cuando el salón de clase es un templo, un salón social o incluso la cocina de la iglesia). Para ambientes externos es uno de los mejores recursos visuales.

El maestro podrá exponer su clase con una buena y bonita visualización, independiente de la luminosidad del ambiente y de la energía eléctrica.

Otra ventaja es la posibilidad de tener toda la clase ya lista, siguiendo los puntos ya escritos en el rotafolio, siendo de esta manera, más directo y objetivo en aquello que está siendo enseñado.

Dificultad:

Su desventaja más grande es el transporte. Por ser un recurso grande y pesado su utilización es limitada si usted no tiene condiciones adecuadas de transportarlo.

  1. Mapas

Todo maestro que regularmente enseña la Palabra de Dios, y enseña los hechos y las historias bíblicas, tanto del Antiguo Testamento como del Nuevo Testamento, nota rápidamente que la narración está llena de geografía. Nombres de países, regiones, ciudades, villas, ríos y montañas se encuentran en la mayoría de los libros bíblicos.

Una buena parte de los escritores bíblicos se preocupó en dar nociones correctas de geografía para los hechos y relatos que estaban siendo registrados, para que el lector pudiera tener una idea más exacta y completa de los acontecimientos narrados. Pero desgraciadamente, la gran mayoría de las veces, el maestro menciona los lugares, cita los contextos geográficos en los que los acontecimientos bíblicos están insertados, pero no da una visualización geográfica de aquello que está siendo enseñado. Al dar su clase menciona lugares diferentes, es fiel a la narrativa bíblica, pero es incapaz de mostrar un solo mapa que hace más vivo y más rico aquello que está siendo enseñado. Y el alumno queda perdido en el contexto histórico – geográfico.

En determinadas clases, es imprescindible que el maestro visualice mapas, para que el alumno tenga una noción real y más viva de aquello que el autor bíblico quiso enseñar con su narrativa.

Ejemplos de la importancia de los mapas para la enseñanza bíblica:

Textos como el de Juan 4 (Juan 4.4) adquieren un significado más grande y mucho más profundo si conocemos la geografía de Palestina en la época de Jesús.

Si tenemos una visualización de la geografía de Israel en el Antiguo Testamento entenderemos de una manera más adecuada la razón del “estrés” por el cual Elías pasó en la narrativa de 2 Reyes 18 y 19.

La localización de la ciudad de Tarsis, a donde Jonás quiso huir, tiene un significado especial e inclusive irónico, cuando lo visualizamos en un mapa del mundo antiguo con relación a Nínive.

Hoy, no hay excusas para que no se utilice un mapa. En la gran mayoría de las Biblias, al inicio o al final, se tiene como mínimo los mapas básicos de la historia bíblica. Mínimo, el maestro podrá utilizar estos mapas en su clase.

Un buen número de editoriales evangélicas han publicado una serie de mapas bíblicos a un precio accesible, que pueden ser obtenidos por el maestro o por la iglesia. Los libros de geografía bíblica poseen buenos mapas, bien hechos, bonitos, con buenos colores que pueden dar una buena visualización geográfica. Dependiendo de las condiciones de los derechos reservados, algunos pueden inclusive ser escaneados y colocados en acetato.

Como alistar sus mapas para las clases:

En general, los mapas están disponibles en hojas sueltas que hacen difícil una buena exposición en clase. ¿Cómo mostrarlos a sus alumnos? Para que pueda haber una visualización adecuada, lo ideal es que el maestro enmarque los mapas, o los pegue en triplex, o fije madera a su alrededor para que facilite su presentación. Un trípode auxiliará la exhibición de este mapa durante la clase. Lo ideal es que esto sea hecho por el departamento de educación de la iglesia y que haya mapas disponibles para uso común entre los maestros.

Extracto del libro “101 Ideas Creativas para Maestros”

Por David Merkh y Paulo França

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