Relator: Las telas del santuario debían ser de color púrpura, rojo y morado, todas bordadas. Numerosas cortinas para armar las divisiones del santuario. Todos los objetos debían tener las argollas para su traslado. El altar de bronce, los detalles del patio, la palangana de bronce, el incienso, el aceite para las lámparas, y las ropas de los sacerdotes… todo estaba detallado hasta la mínima comilla.

Títere 1: Había unos capos artesanos en el pueblo, podían hacer lo que les pidieses con plata y oro. Para tallar madera, eran súper creativos… ¡¡ni que Walt Disney!!

Relator: Bueno, el problema fue que al terminar Dios de hablar, Moisés bajó y se encontró con el desastre… el pueblo adoraba al becerro de oro, no podía ser, estaban desbocados, y del enojo Moisés tiró las piedras que se rompieron en mil pedazos.

Títere 2: ¡¡¡¡Y del becerro ni hablar!!! ¡¡¡Lo hizo polvo!! ¡¡¡Qué día espantoso! Muchos murieron, hubo una plaga terrible.

Relator: Moisés subió ante el Señor y El permitió que el pueblo levantara el campamento, pero advirtió que su presencia no estaría con ellos. Entonces nadie quiso seguir y estábamos todos muy tristes. Desde ahí nadie más usó joyas. Moisés se dedicó a cumplir los detalles para construir la tienda del encuentro o tabernáculo, y allí hablaba con Dios cuando la nube se posaba sobre la tienda.

SECTOR 2: La Tienda del Encuentro.

Títere 1: Iuhiiiiiiii vamos al otro win… ¡esto es algo extraordinario! Veamos de qué se trata. Estas cosas están en varias partes de la Biblia, pero ¡¡¡qué poco conocemos de ellas!!!

Relator: Sí queridos amigos, vamos a explicar un poquito de qué se trataba esta carpa tan especial que convivió con el pueblo israelita hasta que se hizo un templo por primera vez unos cuantos años más tarde con el rey Salomón. Recién dijimos que las tablas originales de la ley fueron rotas en el suelo por Moisés, más tarde Dios le dijo que cortara él mismo dos tablas iguales a las primeras y que subiera al monte otra vez, estuvo otros cuarenta días y escribió toda la ley que Dios le ordenaba (Ex.34:27-29).

Títere 2: Recuerdo cuando bajó. ¡¡¡Era un fantasma!!! Su cara resplandecía de modo que tuvieron que ponerle un velo, ¡¡¡¡porque daba miediiiiitoooooo!!!

Relator: A partir de allí cada vez que Moisés hablaba con Dios lo hacía desde la tienda. Las tablas nuevas quedaron guardadas en el cofre del pacto (Ex.39:20-21). Allí estaban también los otros elementos.

Títere 1: Sí veamos las fotos para más detalles…

(Se pasa un Power point mostrando los elementos: Candelabro, mesa de la presencia, altar, lámparas, aceites, palangana etc.).

Relator: Dios le dio al pueblo una serie de reglamentaciones que están todas escritas en los libros de Levítico y Números. Estas leyes ceremoniales y civiles servían para esa época en particular, para la convivencia del pueblo y para estar en paz con Dios. Un día Cristo cumpliría el sacrificio perfecto y entonces no sería más necesario aplicar estas costumbres del ceremonial religioso. La biblia cuenta que de día estaba la nube sobre la tienda y de noche un fuego se veía por encima. Cuando la nube se retiraba el pueblo podía avanzar.

Títere 2: Sí, pero recién después de dos años de estar en el Sinaí pudimos seguir viaje. (Nm.10). Había dos trompetas. Si sonaban las dos el campamento se reunía completo. Si sólo sonaba una se reunían los jefes.

Relator: El campamento estaba muy bien organizado con cada tribu y sus banderas. Pero lo que sigue será para contar en el próximo encuentro… Ahora volvamos recordar qué cosas explicó Dios a Moisés durante ese tiempo en que estuvimos parados en el desierto de Sinaí.

Títere 1: De todo viejo, algunas cosas muuuuyyyyy complicadas.

Relator: Y sí, eran complicadas, pero eran buenas para poder sobrevivir en esas circunstancias. Los cuidados ante la lepra, los animales impuros que no debían comerse (porque si no había contagio de diversas enfermedades), las fiestas que había que celebrar… Fíjense que todas las reglamentaciones tenían que ver con la honra al Único Dios Verdadero (las ofrendas, sacrificios, etc) y con el prójimo (el perdón, el cuidado sanitario, las relaciones de pareja y familiares, etc.).

Maestra: ¡Igualito que hoy en Argentina! Tenemos muuuchaaaaassss leyes uf! Todas están relacionadas y cumplen la principal que es la Constitución, que garantiza los derechos y obligaciones de todos los habitantes. Así es. Cada país tiene sus leyes. Si somos buenos cristianos sabemos que cumplir con las leyes del país nos ayuda a cumplir con la segunda parte del principal mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios y a tu prójimo como a ti mismo”. Gracias Relator y amigos títeres por habernos recordado esta parte de la historia del pueblo de Israel. Pasemos a las clases para trabajar estas enseñanzas acerca de la Ley de Dios.

Por Patsy Winter

Patsy es instructora de LAPEN

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