El Tiempo de la Oportunidad de Dios.

«Kairos» en el griego quiere decir «oportunidad de oro, momento sublime». Es un momento que viene de golpe, una oportunidad que Dios presenta. Dios lo llama a Josué y le dice que tiene la oportunidad de entrar a la tierra prome­tida, salir de Egipto y caminar en el desierto. Josué capturó la oportunidad porque su atmósfera siempre estuvo cuidada, siempre fue positiva. Cuando Dios te da una oportunidad siempre hay multiplicación y bendice a los que están cerca.

Cuando viene la oportunidad todo se multiplica y los que están cerca son bende­cidos. Gálatas 6:10 «Así que según tengamos kairos hagamos bien a todos, mayor­mente a los de la fe». Cuando Dios te da kairos, oportunidad, podés hacer bien a todos. Dios nos dijo que vienen olas de oportunidades, pero tenés que capturarlas, porque Dios te va a multiplicar a cien. Pablo dice en Efesios 5:16 «Aprovechando bien el tiempo (kairos) porque el día es malo».

Hay algo de Dios creciendo en tu vida, algo que está volviendo a nacer, no importa lo que el diablo te hizo, está comenzando nuevamente, algo que está volviendo a salir de tu corazón: dones, fe, visión que se está recuperando. Vienen momentos en que un día lograrás más de todo lo que hiciste en toda tu vida porque las fuerzas de Dios están creciendo. Hay algo dentro tuyo que está creciendo, momentos grandes, oportunidades nuevas, conexiones de oro, puertas abiertas de par en par. La iglesia está despertando y saliendo de las garras de Dalila. Hay algo nuevo. Dios está con nosotros y nos volverá a levantar.

Oportunidades de Oro.

En el Nuevo Testamento, que fue escrito en griego, hay dos palabras para describir la palabra tiempo: kronos y kairos.

«Kronos» de donde viene cronómetro, cronología; tiene que ver con el tiempo medible, con los años, con la edad que tenemos.

«Kairos» es una palabra que no tiene traducción al español y tiene que ver con el tiempo de oportunidad, de calidad. O sea podemos tener cien años cronológicos sin ningún kairos, sin ninguna oportunidad.

Muchos tuvimos grandes oportunidades que pasaron de largo; algunos logramos capturarlas y trajeron mucha bendición a nuestra vida. «Tiempo y oportunidades nos acontecen a todos».

Las Oportunidades de Oro Vienen Escondidas en Problemas.

No es salir y que te caigan cien mil dólares del cielo, sino que vienen escondidas en desafíos, en un momento difícil, en un problema, pero si sos constante, seguís adelante tomando decisiones por el Señor detrás del problema está la bendición esperándote.

Las Oportunidades ya me Habían Sido Profetizadas.

Cuando te parás delante de tu problema, del desafío que te da miedo, Dios ya te había hablado de eso, entonces sabrás que es una oportunidad de oro.

Tess era una niña de ocho años, cuyo hermano estaba muy enfermo y sólo una operación costosísima podría salvarlo, pero no tenían dinero. Un día escuchó a su padre decirle a su madre: «Sólo un milagro puede salvarlo». Tess fue a su cuarto y sacó un frasco lleno de monedas que mantenía escondido en el closet. Lo contó cuidadosamente y se escabulló por la puerta trasera, hacia la farmacia del pueblo. «¿Qué deseas?», le dijo el farmacéutico, «¿No ves que estoy hablando con mi hermano que acaba de llegar de lejos y no he visto en años?» «Bueno,» dijo Tess, «yo también quiero hablarle acerca de mi hermanito. Está muy enfermo y quiero comprar un milagro». «¿Qué dices?», dijo el farmacéutico. «Su nombre es Andrew y tiene algo creciéndole dentro de la cabeza, y mi padre dice que sólo un milagro lo puede salvar. Así que, ¿cuánto cuesta un milagro?» «Aquí no vendemos milagros, pequeña. Lo siento pero no te puedo ayudar», le contestó el farmacéutico ahora en un tono más dulce. «Si no es suficiente, conseguiré el resto. Sólo dígame cuánto cuesta», dijo la niña.

El hermano del farmacéutico se inclinó y le preguntó: «¿Qué clase de milagro necesita tu hermanito?» «No lo sé, sólo sé que está bien enfermo y mi mami dice que necesita una operación. Pero mi papá no puede pagarla, así que yo quiero usar mi dinero». «¿Cuánto dinero tienes?» le preguntó el hombre. «Un dólar con once centavos. Es todo lo que tengo pero puedo conseguir más si lo necesita».»Pues que coincidencia», dijo el hombre, «un dólar con once centavos es justo el precio de un milagro para hermanos menores. Llévame a tu casa, quiero ver a tu hermano y conocer a tus padres. Veamos si yo tengo el milagro que tú necesitas».

Ese hombre era el Dr. Carlton Amstrong, un cirujano especialista en neurocirugía. La operación se efectuó sin cargos y en poco tiempo Andrew estaba de regreso a casa y de buena salud. «Esta cirugía», dijo su madre «fue un verdadero milagro. Me pregunto cuánto habría costado». Tess sonrió. Ella sabía exactamente cuánto costaba un milagro: un dólar con once centavos más la fe de una niña.

UNA OPORTUNIDAD DE ORO SIEMPRE VIENE ESCONDIDA EN UN DESAFÍO.

Extracto del libro “Mentalidad de Avivamiento”

Por Bernardo Stamateas

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