Pasaje Clave: Tanto los que reconstruían la muralla como los que acarreaban los materiales, no descuidaban ni la obra ni la defensa. Todos los que trabajaban en la reconstrucción llevaban la espada a la cintura. A mi lado estaba el encargado de dar el toque de alarma. (Nehemías 4:17-18)

El segundo componente de este medicamento contra el desánimo es estar armado. Nehemías aprende que igualmente importante como construir es estar defendiendo la labor que se está realizando. Para ello, no sólo le da una cuchara a los albañiles, sino una espada.

¿Cuál es el arma para los constructores de ciudades como nosotros? La palabra de Dios. Alguno se reirá porque tiene una mirada natural del conflicto. Creemos que una persona que mata a alguien para robarle unas zapatillas o un auto es alguien malo solamente. Sin embargo, la Biblia nos habla que hay una realidad espiritual que se mueve detrás de la fachada natural… Alguien que es capaz de ejercer violencia contra otro está influido o tomado por entes de maldad, llamados demonios. Por eso, no hay explicación natural y nos quedamos perplejos ante la vejación de ancianos y niños, la violencia desmedida y pobreza extrema.

Si las fuerzas que operan en la destrucción son espirituales, debemos mientras revertimos lo natural, defendernos de todo ataque espiritual mediante la palabra de Dios.

Fue eso lo que Jesús hizo cuando el diablo le atacó en su labor constructiva. Jesús vino a reconstruir la relación del hombre con Dios y lo hizo mostrando el amor del Padre, sanando enfermos, resucitando muertos, liberando endemoniados, predicando pero mientras trabajaba en lo natural, se ocupaba de blindarse en lo espiritual y lo hacía mediante la palabra de Dios. En las tentaciones se nos relata tres oportunidades en que Jesús repelió al diablo con la Biblia.

Hablaba ayer con un amigo y a pesar de creer, no acostumbra a leer la Biblia. Primero porque no tiene un ejemplar, segundo porque nunca consideró que fuera importante. Así que le dije: “Vamos a solucionarlo, te voy a regalar una y te voy a guiar en su estudio”.

Te animo a que puedas construir armado, consigue una Biblia, pídele a la persona que te ha invitado a su casa a orar, que te ayude a leerla y estarás blindado contra el ataque del enemigo.

Oración: Gracias Dios, porque no estoy desarmado contra los enemigos, tengo tu palabra llena de promesas, llena de declaraciones de fe y que me muestran tu amor.  Hoy me aboco a trabajar y a usar mi Biblia para bendecir a otros. Amén.

Por Patricia y Daniel Cattaneo

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