Pasaje Clave: Y dijo: Llenen de agua cuatro cántaros, y vacíenlos sobre el holocausto y la leña. Luego dijo: —Vuelvan a hacerlo. Y así lo hicieron. —¡Háganlo una vez más! —les ordenó. Y por tercera vez vaciaron los cántaros. El agua corría alrededor del altar hasta llenar la zanja (1º Reyes 18:34-35)

Estamos construyendo un altar de adoración. Nunca podremos construir una realidad diferente aparte de Dios, todo cambio positivo comienza con una transformación en el plano espiritual. Para ello hemos estado hablando de tener un pacto con Dios, de definir un lugar donde derramar lo que pasa por  mi experiencia personal con el Señor. También hemos hablado de trabajar a favor de lo eterno y renunciar a nosotros mismos en pro de algo que es mayor que nosotros mismos. Hoy nos toca el último elemento humano que un altar necesita, que es comprometer todo lo que nos queda e importa a favor del sueño de Dios.

Después de tres años y medio sin lluvia ni rocío, la sequía era fenomenal. Israel estaba quebrada económicamente a causa de esta ausencia de agua. Si las leyes de mercado en cuanto a la oferta y la demanda se cumplían en aquel entonces, un litro de agua debe haber valido muchísimo. Es en ese momento que Elías pide que se vertiera sobre el altar 120 litros de agua!!!

Me imagino a todos los presentes con sus boca sedientas, sus labios resquebrajados viendo como eso que tanto anhelaban corría abundantemente sobre el altar y llenaba la zanja…. Me imagino el pensamiento de ellos diciendo: “Elías está loco como va a poner toda esa agua en un altar, siendo que se necesita poner mejor en otro lado. Es necesario poner esa agua en un sembrado, en la casa de alguien…” pero Elías entendía que para que esté fuera de la zanja tiene que estar primero sobre el altar.

Lo que queramos ver sobre nuestra ciudad, primero hay que derramarlo sobre el altar.

Para tener un altar restaurado, el último elemento que necesitamos poner, es el comprometer nuestro futuro mediante el derramamiento de todo aquello que es valioso para nosotros, a favor del proyecto divino.

Dios quiere disponer de nuestro tiempo, nuestros recursos, nuestra familia, los años por venir… todo sobre el altar. Los que miran nuestra vida y ven nuestro derramamiento piensan que es una locura, que podrías invertir mejor tu tiempo y tu dinero en cosas más necesarias… pero lo que quiero ver en mi ciudad debe primero derramarse sobre el altar.

La diferencia entre el altar pagano y el altar de Elías es que Elías había derramado el agua tan valiosa.

Hoy es un día de compromiso total y el compromiso total nunca es pérdida. Lo que el profeta hizo produjo, al cabo de unas horas, la primera lluvia en 42 meses, una lluvia torrencial a causa de 120 litros de agua!!! Con Dios nunca se pierde!!!

Oración: Señor, hoy quiero derramar todo lo que tengo en mi vida valioso a favor de la transformación. Mis años, mi vida, mi hogar son tuyos de ahora en más…  todo mis recursos, todas mis habilidades… todo a favor de tu sueño. Todo x Todo.  Este es un compromiso total. Amén.

Por Patricia y Daniel Cattaneo

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