LA ANTÍTESIS DEL ARREPENTIMIENTO

Prov.17:19. Al que le gusta pecar, le gusta pelear; el que abre mucho la boca, busca que se la rompan.

¿No es fantástico? He detenido en este pasaje mi devocional para reírme un rato… ¡Cuanta verdad! Esta traducción es maravillosa, hay gente que por abrir mucho la boca se come una mano o una ensalada de dientes. Tranquilo, no es el devocional, simplemente te lo pongo porque me resulta sencillamente genial.

Ahora sí, te invito a reflexionar en el versículo 20. El de corazón perverso jamás prospera; el de lengua engañosa caerá en desgracia.

Si nuestro corazón planea perversidades, atenta contra su prosperidad. Quizás la historia del profeta Balaam nos ayude a entender como alguien con llamado, con dones, puede caer en maldición. (Num.21-22) La palabra perversión significa dar vuelta, volcar, invertir, es decir, volver por atrás por un camino abandonado. El que se arrepintió y volvió a hacer lo mismo es un perverso. Es alguien que retrocedió. Por lo tanto la antítesis de la perversión es el arrepentimiento, un perverso es alguien que se “desarrepintió”.

¿Por qué la perversión dinamita el progreso?

A. Porque nos cierra a la voz del Espíritu Santo. Balaam confundió la voz de Dios con su codicia interior y tomó la elección equivocada. Isaías 30:21. “Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: «Éste es el camino; síguelo.»” Perder la voz nos hace perder la brújula que conduce por el camino correcto. Hay caminos que nos parecen rectos, explica Salomón, pero nos conducen a la muerte.

B. Porque tergiversa nuestros valores: Balaam creía que valía más el oro, que la obediencia a Dios. Cuando usted no sabe que es lo más valioso terminará vendiendo lo precioso al precio de unas pocas monedas, treinta para ser más exacto. La obediencia no tiene precio…

1 S.15:22. «¿Qué le agrada más al Señor: que se le ofrezcan holocaustos y sacrificios, o que se obedezca lo que él dice? El obedecer vale más que el sacrificio, y el prestar atención, más que la grasa de carneros.

C. Porque asciende a nuestra alma o a los sentidos al gobierno de nuestra vida. El profeta estaba tan almático que la ira lo volvió necio. No entendía que estaba hablando con un burro!!! Judas 1:19. Éstos son los que causan divisiones; los sensuales, que no tienen al Espíritu. Ser gobernados por el alma es entregar el gobierno de nuestra existencia a un sádico, narcisista, hedonista o masoquista según sea la degradación de tu alma.

D. Porque nos ciega al panorama espiritual. La burra de Balaam tenía más visión que el profeta. Hay gente que uno desearía que fuera burro, porque entonces sería más fácil que entendieran. Hay gente que no ve a los ángeles que son mandados para estorbarlos… interrumpirlos… siguen tan obstinados en su camino de destrucción peores que un burro! Eliseo oró por su siervo para que recibiera un toque que lo saque de la ceguera.

El desastre del profeta fue la decisión de su corazón de acariciar la perversidad. En vez de erradicarla, la mimó, la cuidó y le dio espacio… esto lo perdió. Mucha gente tiene todo para triunfar, los dones, el ministerio… pero no la corta con la perversión y esto lo termina arruinando.

Hoy es un día para alinear el corazón a la verdad divina. Se necesita quemar naves… cerrar la puerta a volver a viejas maneras de vivir… No podemos dejar que nuestro corazón se vuelva a Egipto cuando nuestros pies son dirigidos a la promesa divina. Si te has pervertido necesitas arrepentirte y decidir aquello que  cantaba siendo niño: He decidido seguir a Cristo, no vuelvo atrás, no vuelvo atrás…. Siempre hay una nueva oportunidad… aprovecharla es vital. El corazón que se mantiene en la rectitud progresa.

Prov.4:18-19. Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, Que va en aumento hasta que el día es perfecto. El camino de los impíos es como la oscuridad; no saben en qué tropiezan.

Por Daniel Cattaneo

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