Devocionales Cristianos – Fieles… ¿Con o Sin Frutos?

 

Pasaje clave: Juan 15:8, 16.

 

1. Introducción.

En muchos pasajes la Biblia habla de los hijos de Dios como “fieles”. Por ejemplo: Mt.25:21, Col.1:2 y otros.

¡Qué bueno y qué bendición es ver a los hermanos fieles: congregando, diezmando, asistiendo, participando! ¡Qué bendición saber que mi hermano es fiel, que puedo contar con él y que puedo confiar en él!

Esto nos bendice a todos. Y nos anima a todos.

 

2. Pero… No sólo de Fieles Crece una Iglesia.

¿Cómo crece una empresa? Por su producción. Si no produce termina cerrando porque no puede hacer frente a sus gastos.

¿Cómo crece una institución deportiva? Por su producción. Si no produce títulos, logros y buenos resultados termina desapareciendo.

¿Cómo crece una iglesia? De la misma manera. La iglesia que crece, la red, célula o grupo pequeño que crece, la visión que crece, es aquella que además de contar con personas fieles, también produce frutos.

Si la iglesia no produce frutos termina muriendo. Con buenos hermanos fieles, pero muerta. Con hermanos que congregan, pero muerta. Con hermanos que diezman, pero muerta. Con hermanos que escuchan atentamente todos los mensajes, pero muerta.

 

3. Produzcamos Frutos que Nos Mantengan Vivos y Enfocados.

Vs.15:8. ¿Cuál es el propósito de Dios para nuestras vidas y para la Iglesia?

¡Que llevemos frutos!

Vs.15:8. ¿Qué sucede cuando llevamos frutos?

¡Dios mismo es glorificado! ¡Él recibe la gloria!

Vs.15:16. ¿Para qué nos eligió el Señor? ¿Para qué nos salvó?

¡Para que produzcamos frutos!

No alcanza con ser un creyente fiel. Un fiel asistente a los cultos, un fiel diezmador. El propósito de Dios para mi vida es bendecirme a través de mis frutos.

Soy llamado a ser productivo. ¿Qué frutos estoy dando?

 

A. Tenemos que producir frutos espirituales. (Gálatas 5:22-23).

¿Cómo los produzco?

Teniendo cada día una relación personal con Jesús.

Tomando las decisiones correctas para cambiar mis malas actitudes en actitudes correctas.

Aprovechar las oportunidades que se me presentan para reaccionar de manera espiritual y madurar.

No darme por vencido ni desalentarme cuando fracaso. Seguir intentando una y otra vez.

Enfocar mi fe en la Palabra de Dios y no en el miedo ni en lo negativo.

 

B. Tenemos que producir frutos de vidas transformadas. (Hechos 26:18).

¿Cómo los produzco?

Orando por los que quiero ganar.

Aprovechando las oportunidades para hablar lo que bendice.

Renunciando al miedo y a la vergüenza.

Involucrándome con sus vidas, sin imitar su estilo de vida.

Creyéndole a Dios. No es mi poder, sino el de Dios.

 

C. Tenemos que trabajar para tener frutos. (2ºTim.2:6).

Nadie logra nada sin trabajar. Nadie crece sin trabajo. Nadie desarrolla su vida personal sin trabajo. Nadie crece en su profesión sin esfuerzo.

Ninguna red (células, grupos pequeños) se multiplica sin trabajo. Ninguna iglesia prospera sin trabajo. Sin trabajo nunca alcanzaremos nuestras metas y sueños. Pero si yo crezco, mis redes (células, grupos pequeños) crecerán, crecerá mi iglesia, lograremos nuestros sueños, iremos por sueños mayores y todos seremos bendecidos.

Por lo tanto… ¿Qué estoy haciendo para crecer y llevar nuevos frutos?

Por Edgardo Tosoni

2 Comentarios

  1. Me encanta este articulo!!Justo este fin de semana estuvimos hablando de llevar frutos en nuestra celula!
    Lo voy a copiar para poder compartir con las chicas!
    Muchas Bendiciones!!

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