hay-un-precio-que-pagarDevocionales Cristianos – Hay un Precio Que Pagar

 

Pasaje clave: Entonces cada uno de ellos recibió ropas blancas, y se les dijo que esperaran un poco más, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a sufrir el martirio como ellos (Ap.6:11).

 

Un grupo de personas no determinados están debajo del altar… no debajo como bajo una mesa, sino como el altar es un lugar elevado están allí al pie del altar, degollados (dice DHH), esperando una respuesta de su Señor a los que tomaron su sangre porque ellos predicaban y testificaban del reino. Quizás a esto refiere Jesús cuando dice que la sangre desde Abel hasta Zacarías, clama y demanda justicia. Ningún atropello contra los testigos quedará impune… pero es necesario que se complete el número.

Aún hay que sufrir por llevar el evangelio. Vivimos en una sociedad renuente al sacrificio y la iglesia se ha contagiado de ello. Nos gusta la comodidad y nos disgusta el sacrificio.

Mi abuelo lo entregaron de boyero con un hombre que lo tenía a los sopapos, mi mamá mejoró pero se levantaba con 6 años a la madrugada para ordeñar las vacas y luego ir al colegio, mi vida ya fue más confortable, empecé a trabajar a los doce, y las de mis hijos mejor. Doy gracias a Dios por ello, creo en la importancia del progreso y en mejorar la vida de nuestras generaciones. Pero tengo que reconocer que en el camino, perdimos una dosis de heroísmo o de capacidad de soportar lo que sea…

La iglesia pagó un precio alto, sigue pagando un precio alto, no nos han rebajado el precio del seguimiento. Mientras la iglesia siga fiel a su llamado, pagará un precio por cumplirlo. Los hermanos que compraron el terreno de nuestro templo no comieron carne para ahorrar el dinero, los hermanos que fundaron la obra en San Lorenzo caminaban 15 km por las vías los domingos para venir a predicar, el terreno del templo lo compraron frente a la policía por las agresiones de las que eran objeto y se seguirá pagando un precio por llevar adelante la obra de Dios… aún la muerte.

Hay una gracia barata, dice Bonhoeffer, que no es cristianismo. Pero la predicación del reino es cara, en muchas partes del mundo se siguen sumando vidas para “completar el número”. Aceptar esto es darme cuenta que cuando me critican o me desprecian “la estoy sacando barata”… ¿es justo? Para nada, pero en otro tiempo o en otras partes del mundo, por mucho menos te despegan la cabeza de los hombros. Quiero aclarar, que soy como Pablo, cuando puedo ejercer derecho los hago respetar… esto no es por renuencia a sufrir sino por la dignidad que tengo como embajador del Rey… así que, debes en cuando, los hago venir en persona a abrirme la cárcel y dejarme salir, como al apóstol en Filipos.

Mientras tanto, me concientizo que deberé en algún momento pagar con mi sangre lo que creo… no porque lo busque, sino porque hay que completar el número y si Dios me da la gracia de cerrar los ojos quietamente que no sea porque he rehusado dar lo mejor de mí y he tomado un atajo en el servicio, llamando cristianismo a un conjunto de ideas bonachonas, cuando en realidad Jesús fue claro: “Desde que Juan el Bautista comenzó a predicar hasta ahora, el reino de Dios avanza a pesar de sus enemigos. Sólo la gente valiente y decidida logra formar parte de él” (Mt.11:12).

El cristianismo sigue siendo contracultura, el mensaje es la proclamación de que el Reino de Dios demanda a todos los hombres que se arrepientan, es altamente ambicioso busca tomar todos los puntos neurálgicos de la sociedad para traer la justicia y la verdad, es radicalmente reformador, está empeñado en cambiar la vida del pobre, del adicto, del desprotegido, del masacrado… se niega a mirar impávido como la nada fagocita la humanidad. El evangelio es maravillosamente demandante, te exige la vida endosada a nombre de Cristo con fecha del día de hoy y sin reserva de derechos…

Yo lo he hecho y hoy vuelvo a hacer… Todo x Todo… Ese es el trato, Señor… Hasta completar el número o hasta que vos vengas a buscarme!

Por Daniel Cattaneo

2 Comentarios

  1. Genial, muy bueno… pero como hacemos para sacarnos de encima esto de la comodidad, la renuencia al sacrificio a que nos rechacen???debemos hacerlos aunque cuesteeee.
    muchas bendiciones.

    • Hola Rocío. ¡¡Bienvenida!! Todo se logra tomando las decisiones correctas y permaneciendo en ellas. No hay demasiados secretos. No ser gobernados por lo emocional sino por lo que sabemos que tenemos que hacer. Bendiciones!!!

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