Devocionales Cristianos – La Falta de Perdón

 

Pasaje clave: Mateo 6:9.

 

Somos un pueblo acostumbrado a orar; en las iglesias oramos y confesamos, somos cristianos. Si alguien dice: «unámonos en la oración del Señor», todos repetimos de memoria el Padre Nuestro. Ahora, ¿son cristianos los represores, esos que se quedaron con los bebés de los detenidos desaparecidos? ¿Son cristianos los que peregrinan a la Difunta Correa, a San la Muerte o al gauchito Gil, mientras rezan un Padre Nuestro y repiten un Ave María? ¿Fueron cristianos los genocidas de los pueblos originarios?

Jesús nos enseñó la faz práctica de esta oración: «Venga tu Reino, hágase tu voluntad en la tierra… Danos hoy nuestro pan cotidiano»(vs.10-11). Pan es la totalidad de las necesidades humanas, pero aquí normalmente realizamos una oración «nuestrista», es nuestro pan, techo, vestido, sanidad, liberación, prosperidad, etc. Una lista centrada en nosotros y no en aquel Reino que pedíamos que venga.

«Perdónanos nuestras deudas, como también nosotros hemos perdonado»(v.12). Esta sublime oración tiene una dimensión vertical con el Padre y otra horizontal. Tiene que ver con los demás, con nuestro hermano por el que también murió Jesús. Y Jesús va un poco más cuando dijo a continuación: «Pero si no perdonan a otros sus ofensas, tampoco su Padre les perdonará a ustedes las suyas» (v.15).

La falta de perdón abona eficazmente los espíritus para que broten raíces de amargura, que nos impiden alcanzar la bendición de Dios y la buena relación con el prójimo.

Querido hermano, te animamos a orar pidiendo perdón a Dios y al prójimo, a orar por esta amada nación Argentina, por este bendito suelo, por su paz y bendición. Para que tengamos un país verdaderamente cristiano, y no solo de nombre. Para que este crisol de razas con diferencias de todo tipo reciba la multiforme gracia de Dios y sea transformado.

 

Aplicación Práctica.

Acérquese a las personas que haya ofendido, pídales perdón y bendiga sus vidas.

 

Motivos de Oración.

1. Señor, examina mi corazón y muéstrame aquellos conflictos que aún están abiertos con mi prójimo, para poder pedir perdón y solucionarlos.

2. Señor, trae un profundo sentir de arrepentimiento en tu Iglesia. Dentro de las congregaciones y entre ellas.

3. Señor, que todo el país viva un clima de reconciliación, perdón y tolerancia.

Extracto del libro “40 Días de Ayuno, Oración y Renovación Personal”

Por Ramón Bauzá

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