nuevo-3Devocional – La Necesidad de Restituir

 

Pasaje clave: Lev.6.2-5.

 

RESTITUIR significa Devolver, Reintegrar, Devolver a su dueño. Restablecer una cosa al estado que antes tenía.

Medita en los siguientes pasajes. Todos hablan sobre la necesidad de restituir:
Núm.5.6-8, Isa.1.16-17, Eze.33.14-16, Lc.19.8-9.

Considera también las siguientes referencias indirectas sobre la restitución:
Prv.28.13, Lc.3.8, Lc.15.18-19, Hch.19.18, Hch.26.20, Ro.13.7.

El arrepentimiento y la confesión de los pecados deben ir acompañados de restitución en caso de ser necesario y posible.

Hay veces que nuestras faltas o pecados ocasionan en los demás un daño o una pérdida que demanda restitución. Sea cuando recién nos convertimos o cuado ya somos cristianos.
En tales casos la confesión y el pedir perdón son insuficientes.

Según Números 5.6-8 si la persona contra quién pecamos no la encontramos o murió, debemos indemnizar a sus parientes o dar una ofrenda al Señor a modo de restitución. Comprende:
Reparar el daño causado.
Devolver lo robado.
Saldar la deuda.
Pedir perdón al ofendido.
Decirle la verdad a quien hemos engañado.
Asumir la responsabilidad de las consecuencias de nuestros pecados.

La idea de restituir es la de ENMENDAR – REPONER – RESTAURAR.

Una de las señales inequívocas de arrepentimiento es la restitución, Lc.19.8-9.
La persona que se entrega a Cristo deberá en lo posible saldar todos los tipos de deudas que pueda haber contraído. Y existen diferentes tipos de deudas:

Deudas Económicas: Dinero – Valores
Deudas Materiales: Objetos – Elementos
Deudas Morales: Injusticia – Ofensa – Difamación
Deudas Familiares: Incumplimiento de nuestro Rol – Maltrato – Mal Ejemplo
Deudas Emocionales: Falta de Afecto – Frialdad – Crueldad – Indiferencia
Deudas Sociales: Daño generalizado.
Deudas con la Naturaleza: Depredación – Contaminación

La restitución es una forma de mostrar las obras de la fe (Stg.2.14-26).

La falta de disposición a la restitución revela un falso arrepentimiento. Aquel que verdaderamente se reconcilia con Dios naturalmente querrá arreglar todas sus cuentas pendientes. El resolver los problemas en la dimensión vertical con el Creador nos lleva a querer resolver los problemas en la dimensión horizontal, sea con las personas o con la naturaleza.

Es el Espíritu Santo quién al cumplir con su función de convencer de pecado ( Jn.16.8). Él irá señalándonos todos los asuntos pendientes. Va a indicarnos el tiempo y la persona a quién debamos hacer restitución.

Mira Ro.13.7-8, el hijo de Dios no debe tener ningún tipo de deuda con nadie, todas sus “cuentas” deben estar canceladas y estar “al día” con todos.

Hay veces que el Espíritu Santo nos recuerda una deuda pendiente, una reparación que tenemos que hacer debido a un daño cometido tal vez hace ya varios años.
Por ejemplo: Un hombre cristiano comentó que siendo joven estudiante e inconverso, se las había ingeniado para viajar gratis en el subterráneo que lo llevaba hasta la escuela. No la hacía todos los días pero se “colaba” frecuentemente. Era una forma de estafa o robo. Siendo maduro y cristiano, un día el Señor le recordó ese pecado antiguo y le señalo la necesidad de resarcir a la empresa de subterráneos. Hizo una cuenta aproximada de cuánto le debía y envió a la empresa el dinero resarcitorio contándole el caso y pidiéndole disculpas.

Este caso lo viví de cerca: Un joven cristiano, acude a un lugar donde había prostitutas y se acuesta con una de ellas. Al confesar el pastor lo disciplina y le aconseja que luego de un tiempo vuelva a ese lugar con un hermano maduro, que ubique a la mujer con quién se acostó y le pidiera perdón, ya que como cristiano no le fue de buen testimonio acostándose con ella , además colaboró para que ella pecara más y en lugar de hablarle de acercarla a la Salvación, la empujó más cerca del infierno con su pecado.

¿Necesitas restituir algo en tu vida?

Por Héctor Vitale

4 Comentarios

  1. Será que no siempre es posible la restitución… Yo estoy pasando por un periodo muy fuerte en mi vida, tratando de restaurarla y de ser una verdadera hija de Dios y como tal, ahora no quiero ver ni tener una relación con quienes me ofendieron… Si les perdono, pero no los quiero cerca… Aclaro que siento horror por las ofensas que yo misma cometí

    • Hola María Sandoval. ¡¡Bienvenida!! Perdonar es para vos misma. Perdonar es para tu propia sanidad interior y liberación. Perdonar NO significa que tengas que volver a relacionarte con los que te ofendieron. Si te hace bien mantenerte lejos de ellos, entonces NO TE ACERQUES. Bendiciones!!

  2. Hola Mariana. ¡¡Bienvenida!!! Es un gusto que te hayas sumado a DevocionalDiario. Nosotros también somos cristianos, pero mejor aún que ser cristianos: ¡¡somos hijos del Rey de Reyes!! Somos sus amados, sus escogidos, sus santos, sus capacitados para grandes cosas. Te bendecimos. Sos especial para Él.

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