nuevo-1Devocional Diario – Llamados a Pertenecer a Una Familia

 

Pasaje clave: Efesios 2:19.

 

Nuestros sentimientos de soledad y de abandono desaparecen cuando recuperamos el sentido de pertenencia. Saber que pertenecemos a alguien, a una familia o a un grupo, refuerza en nosotros la sensación de aceptación. Dios no sólo nos llamó a pertenecer sino que además nos proveyó del ámbito para hacerlo: la iglesia.

Como seguramente sepas Jesús fue el fundador de la iglesia. “Sobre esta roca edificaré mi iglesia” dijo refiriéndose a sí mismo (Mateo 16:18). La iglesia no es el producto de la mente humana sino del corazón de Dios.

La Iglesia es una FAMILIA de hijos de Dios.

Él es nuestro Padre, y por medio de Jesús nos ha adoptado como sus hijos. Somos los hijos de Dios. Y nunca seremos hijos rechazados, abandonados o maltratados, porque el amor que siente nuestro Papá celestial es incondicional, eterno y santo.

Pero además de ser hijos de Dios, tú y yo somos hermanos porque la salvación de Jesús nos une y porque tenemos al mismo Espíritu Santo habitando en nosotros. Y a los hermanos nadie los elige, ¡simplemente llegan y hay que aprender a aceptarlos y amarlos! (2º Co.6:18).

¿Sabes qué es lo más importante en una familia? No es el dinero, ni lo que compramos, ni dónde vivimos, lo más importante son las relaciones que tenemos unos con otros. Y en la iglesia es exactamente lo mismo: todos cometemos errores, todos nos equivocamos de alguna manera pero nos esforzamos por cuidar las relaciones. Congrega y disfruta la bendición de las relaciones que te sanan, te levantan y te desafían a ser mejor de lo que eres.

Piénsalo.

¿Te sientes parte de la familia de la iglesia?

¿Qué aportas para bendecir la vida de tus hermanos? ¿O sólo buscas recibir y llamar la atención de los demás?

 

Por Edgardo Tosoni

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre