Devocionales Cristianos – María, Una Mujer Excepcional 2

 

Pasaje clave: Lucas 1:36-47.

Continuemos.

F. Seamos humildes, con corazón de siervos (vs.38).

Humildad no es pobreza. Humildad no es ir por la vida dando lástima.

Humildad es la disposición para ser enseñado, para aprender. Humildad es el fruto del Espíritu en nuestras vidas. Es tener actitud de siervo, no de patrón. Es trabajar para bendecir a los demás y no esperar ser servidos o atendidos. Es dar, en vez de buscar recibir. Es tener una actitud activa hacia los demás y no pasiva.

¿Qué puedo hacer para bendecir a esa persona?

¿Cómo puedo ayudarla a crecer (si realmente quiere crecer)?

¿Cómo puedo honrarla?

En la iglesia hay un orden de autoridad que debe ser respetado para que haya orden y equilibrio: pastores, líderes, encargados de ministerios, responsables de áreas, etc. (cada iglesia establece con libertad «la cadena de mando»), pero en realidad todos somos ovejas. Jesús es el Pastor y él es la Cabeza de la iglesia. Entender esto con un corazón humilde nos libra de la soberbia y de la comodidad.

¿Qué hacen las ovejas? 

Escucha la voz del pastor y lo sigue. La oveja que tiene corazón de siervo saldrá a ganar, saldrá a trabajar para conquistar, se reproducirá en otras ovejas que tendrán el mismo corazón. No exigirá que los demás ganen para ella, ni que la sirvan. La oveja sirve al Señor.

 

G. Tengamos un corazón sujeto (vs.38).

Es muy difícil tener un corazón de siervo, sino tengo un corazón sujeto a Dios.

“Hágase conmigo conforme a tu voluntad”. Esto es un corazón sujeto.

“Lo que tú quieras para mí lo haré”.

“A donde me mandes yo iré”.

“El propósito que tengas para mi vida lo voy a cumplir”.

“La palabra que me des la obedeceré”.

 

H. Seamos personas decididas (vs.39-40).

María se movió rápidamente, pero lo hizo después de haber entendido claramente qué iba a suceder y qué tenía que hacer. Se movió después de haber tenido revelación.

Primero fue la palabra que trajo revelación y claridad, después fue la acción.

Primero vino la revelación, después la decisión.

Siempre es así. Nunca es al revés. Cuando funcionamos al revés y nos movemos por impulsos, emociones o desesperación, seguramente terminamos fracasando. Cuando nos movemos bajo la dirección de Dios tenemos éxito en todo lo que emprendamos.

Cuando sé de parte de Dios lo que tengo que hacer, simplemente tengo que ir y hacerlo. El Señor me bendecirá.

 

I. Hablemos palabras de bendición (vs.41-45).

¡Qué mujeres! ¡Qué ambiente espiritual generaron desde que empezaron a hablar! A tal punto movieron el mundo espiritual con sus palabras de bendición que el bebé de Elizabeth fue lleno del Espíritu Santo.

¿Qué ambiente provocamos cuando hablamos?

Nuestras palabras liberan vida o liberan muerte.

Nuestras palabras liberan bendición o liberan maldición.

Nuestras palabras levantan al caído o terminan de enterrarlo.

Nuestras palabras traen el cielo a la tierra o transforman la tierra en un infierno.

¿Cómo hablas?

 

J. Seamos personas agradecidas (vs.46-47).

Una actitud de gratitud nos libera de la queja, nos sana de la amargura, nos previene contra el negativismo y el pesimismo. Nos ayuda a disfrutar de todas las cosas. Nos motiva a tener sueños mayores y nos mueve a querer lograr cosas más grandes. Una simple y sencilla actitud de gratitud y alabanza.

María, una mujer excepcional, no para adorarla, no para postrarnos delante de ella ni para levantarla por encima de Jesucristo, sino para tomarla como modelo de vida y valores.

Por Edgardo Tosoni

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