La Promesa de Dios en los Lienzos del Sepulcro

Pasajes Claves: Tú, oh Señor, eres nuestro Padre; nosotros somos el barro, y tú eres nuestro alfarero, todos nosotros somos obra de tus manos (Isaías 64.8)

Me alegraré y me gozaré en tu amor, porque tú viste mi aflicción y conociste la angustia de mi alma. No me has entregado a mi enemigo sino que has puesto mis pies en un lugar espacioso (Salmos 31.7-8)

Y el Dios de toda gracia, que te llamó a su gloria eterna en Cristo, después de haber sufrido por un poco de tiempo, te restaurará y te hará fuerte, firme y constante (1 Pedro 5.10)

Qué te parece si tenemos una charla sobre trajes fúnebres? ¿Te suena divertido? ¿Te parece un tema alegre? Difícil. Haz una lista de asuntos desagradables, y el del traje fúnebre se ubicará más o menos entre un auditoraje del Servicio de Rentas Internas y un trabajo dental de larga duración.

A nadie le gusta hablar de trajes fúnebres. Nadie trata este tema. ¿Has tratado alguna vez de amenizar la charla durante la cena con la pregunta: «¿Qué ropa te gustaría usar cuando estés en el ataúd?»? ¿Has visto alguna vez una tienda especializada en vestimentas fúnebres? (Si hubiere alguna, tengo una frase publicitaria para sugerirle: ¡Ropa como para morirse!)

La mayoría de nosotros no hablamos del tema.

El apóstol Juan, sin embargo, fue una excepción. Pregúntale, y te dirá cómo llegó a ver la vestimenta fúnebre como un símbolo de triunfo. Pero no siempre la vio de esa manera. Ellos acostumbraban ver un recordatorio tangible de la muerte de su mejor amigo, Jesús, como un símbolo de tragedia. Pero el primer domingo de resurrección Dios tomó la ropa de la muerte y la hizo un símbolo de vida. ¿Podría Él hacer lo mismo contigo?

Todos enfrentamos la tragedia. Es más, todos hemos recibido los símbolos de la tragedia. Los tuyos podrían ser un telegrama del departamento de la guerra, un brazalete de identificación del hospital, una cicatriz o una citación a los tribunales. No nos gustan estos símbolos, ni tampoco los queremos. Como restos de autos en un cementerio de vehículos, afligen nuestros corazones con recuerdos de días malos.

¿Podría Dios usar estas cosas para algo bueno? ¿Hasta dónde podemos ir con versículos como: «En todas las cosas Dios obra para el bien de los que le aman» (Romanos 8.28)? ¿Incluirá ese «todas las cosas» tumores y exámenes y adversidades y el fin? Juan podría responder, sí. Juan te podría decir que Dios puede tornar cualquiera tragedia en triunfo si esperas y velas.

Para probar este punto, él podría hablarte de un viernes en particular. Después, José de Arimatea preguntó a Pilato si podría hacerse cargo del cuerpo de Jesús. (José era un seguidor secreto de Jesús debido a que tenía miedo de algunos de los líderes). Pilato se lo permitió, así es que José vino y se llevó el cuerpo de Jesús. Nicodemo, quien había ido a Jesús de noche, estaba con José. Llevó unos 34 kilos de mirra y áloe. Estos dos hombres tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron con las especias y tela de lino, que es la forma en que entierran a los muertos (Juan 19.38–40)

Temerosos mientras Jesús estaba vivo pero valientes en su muerte, José y Nicodemo se dispusieron a servirle. Y lo sepultaron. Ascendieron al cerro llevando la ropa fúnebre.

  • Pilato los había autorizado.
  • José de Arimatea había donado una tumba.
  • Nicodemo había comprado las especias y la tela.

Juan dice que Nicodemo llevó unos 34 kilos de mirra y áloe. No deja de llamar la atención la cantidad, pues tantas especias para ungir un cuerpo correspondía a lo que se hacía solo con los reyes. Juan comenta también sobre la tela porque para él era un cuadro de la tragedia del viernes. Aunque no había ropa fúnebre, aunque no había tumba, aunque no había médico forense, había esperanza. Pero la llegada de la carroza fúnebre marcó la pérdida de cualquiera esperanza. Y para estos apóstoles, la ropa fúnebre simbolizaba tragedia. ¿Podía haber para Juan mayor tragedia que un Jesús muerto?

(CONTINÚA…)

Extracto del libro “Él Escogió Los Clavos”

Por Max Lucado

Lee Yo Puedo Transformar Tu Tragedia en Victoria 2

Lee Yo Puedo Transformar Tu Tragedia en Victoria 3

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa para comentar!
Por favor ingresa tu nombre