Estoy comprometido a cumplir lo que Dios me dio que hiciera al nacer. Hace años resolví que debía buscar sólo la Palabra de Dios y la visión que Él puso en mi corazón para saber lo que debería cumplir. De esta manera, los principios y propósitos de Dios han determinado lo que yo voy a ser y hacer en vez de mis propios temores o las opiniones de los demás.

La Biblia dice: «Cuando se cumplió el tiempo en que (Jesús) había de ser recibido arriba, afirmó su rostro para ir a Jerusalén» (Lucas 9:51). Jesús se dirigió «resuelto» o «duro como un pedernal» (Isaías 50:7) en Su determi­nación para cumplir Su propósito. El pedernal es una de las rocas más duras que usted puede encontrar. Esta analogía significa que después que Jesús se había fijado Su meta de ir a la cruz, era demasiado tarde para hacer que Él desistiera.

Algunas veces sabemos lo que debemos hacer, pero vacilamos en dar el primer paso. Nosotros intentamos hacerlo, pero nunca lo hace­mos. Damos excusas como: «Cuando tenga menos complicaciones en mi vida». «Cuando me sienta más confiado», o «Después que ore por eso». Se cuenta una historia de dos pescadores que, en el lago, los sor­prendió una tormenta y se perdieron. La tormenta soplaba tan furio­samente que no podían ver nada.

Uno de los pescadores le dijo a su colega: «Tenemos dos opciones: Podemos orar o remar».

El otro le con­testó: «¡Hagamos las dos cosas!»

Esa es la manera en que usted necesita vivir. En vez de estar deliberando acerca de lo que usted necesita hacer, sólo diga: «Rememos». Fijarse un destino aun mientras ora, y Dios le guiará a donde usted quiere llegar.

Oración: Padre, estoy comprometido con Tus propósitos y Tu Palabra. Por favor, ayúdame a mantener la visión que me has dado siempre ante mí. En el nombre de Jesús, amén!

Pensamiento: ¿Está usted comprometido con su visión?

Extracto del libro “Devocional Diario de Poder y Oración”

Por Myles Munroe

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