Una razón que yo enfatizo es que la necesidad para un propósito guiador claro es que la visión es el prerrequisito para la pasión.

La mayoría de las personas en la tierra realmente no tienen pasión por la vida porque no hay visión en sus corazones. En 2 Corintios, encontramos un único pasaje que nos muestra la pasión que Pablo tenía por su visión. Algunos falsos profetas han desafiado el derecho de Pablo a ser apóstol y que le hubiera trazado al pueblo el camino desde la verdad.

Pablo respondió dirigiéndose a los creyentes Corintios: «En trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligro de muerte muchas veces. De los judíos cinco veces he reci­bido cuarenta azotes menos uno. Tres veces ye sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; en caminos muchas veces; en peligro de ríos, peligro de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias» (2 Corintios 11:23-28)

Pablo estaba diciendo: «Si la visión que recibí no fue real ¿piensan que hubiera atravesado por todas estas adversidades?»

Pablo pagó un precio por su visión, pero su pasión lo facultó para hacerlo.

Oración: Padre, quiero servirte con pasión, estar centrado en Tu visión para mi vida que estoy dispuesto a pagar el precio por ello. En el nombre de Jesús, amén.

Pensamiento: Usted sabe que su visión es de Dios cuando usted todavía sigue en ella una vez que la tormenta aclara.

Extracto del libro “Devocional Diario de Poder y Oración”

Por Myles Munroe

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