Devocionales Cristianos – Cinco Actos de Adoración

 

Pasaje clave: Salmo 149:3-4.

 

El primer propósito en la vida debería ser agradar a Dios con nuestras vidas, vivir para complacerlo. Veamos los cinco actos de adoración que agradan a Dios.

1º Acto: Amarlo por Encima de Todo.

Lo que el Señor más desea de nosotros es tener una relación de amor. Dios nos creó para amarnos y anhela que nosotros también lo amemos.

Por esto la adoración es expresarle nuestro amor al Señor. No se trata de cuánto “sabemos” o cuánto “conocemos” del Señor, sino de cuánto lo amamos y estamos con Él.

No hay ninguna otra cosa que sea más importante (Mateo 22:37).

 

2º Acto: Confiar en Él Completamente.

Hebreos 11 es el gran capítulo de la fe. Una larga lista de hombres y mujeres que se la jugaron confiando en el Señor, confiando completamente en Él.

Confiar plenamente en Dios significa tener fe en que Él sabe qué es lo mejor para nosotros. La confianza en Dios también es un acto de adoración.

¿En qué aspectos de tu vida necesitás confiar más en Dios?

 

3º Acto: Obedecerlo con Todo el Corazón.

La fe siempre se expresa en obediencia. Los que verdaderamente tienen fe en el Señor son obedientes a su voz.

Es una contradicción decir que creo en Dios pero vivo y hago lo que se me da la gana. Dios no nos tiene que dar explicaciones cuando nos ordena hacer algo. Simplemente tenemos que obedecer y obedecer rápidamente.

A veces obedecemos “a medias”. Queremos elegir nosotros mismos qué obedecer y qué no obedecer.

“Voy a ir a la iglesia pero no voy a diezmar”.

“Voy a leer la Biblia pero no voy a perdonar a fulanito”.

“Voy a hacer esto pero aquello no porque no me gusta”.

La obediencia a medias es desobediencia. Cualquier acto de obediencia es también un acto de adoración.

¿Por qué a Dios le agrada tanto la obediencia? Porque es la demostración de que realmente lo amamos (Juan 14:15).

 

4º Acto: Agradecerle y Alabarlo en Todo Tiempo.

A Dios le encanta cuando escucha de nuestros labios palabras de gratitud y alabanza dirigidas a Él.

En el Antiguo Testamento encontramos una gran cantidad de personas levantando altares y ofreciendo gratitud y adoración a Dios (Noé, Abraham, Isaac, Jacob, etc.).

Pero hoy, por la muerte de Jesús, los sacrificios que nos pide Dios son “sacrificios de alabanza y sacrificios de gratitud” (Heb.13:15, Sal.116:17), palabras que salen de nuestro corazón y de nuestras bocas para honrarlo (Sal.69:30-31).

Cuando le ofrecemos a Dios alabanza y gratitud, nuestro propio corazón se llena de gozo (Sal.68:3).

 

5º Acto: Viviendo Nuestras Vidas Como Auténticos Hijos de Dios.

A veces pensamos que el único momento en el que adoramos a Dios es cuando estamos en la reunión, o cuando estamos en casa orando, ¡y esto no es así!. Dios disfruta observando cada detalle de nuestras vidas, sea que estemos trabajando, estudiando, descansando, jugando ¡o en una fiesta!.

Cualquier actividad, ¡excepto pecar!, puede realizarse para adorar a Dios si lo hacemos con una actitud de alabanza.

Podemos comprar, vender, lavar platos, reparar motores, hacer el amor o estudiar, para la gloria de Dios.

¿Cuál es tu deseo más íntimo? ¿Agradar a Dios? Entonces, agrádalo con todo lo que hacés, y no sólo con algunas cosas.

Que tu meta más importante sea agradar a Dios con TODO lo que hacés, en TODO momento.

Extracto del libro «Una Vida Con Propósito»

Por Rick Warren

3 Comentarios

  1. PADRE CELESTIAL

    QUE MI VIDA SEA SOLO PARA AGRADARTE, QUIERO VIVIR PARA COMPLACERTE.

    POR QUE TU ME AMASTE PRIMERO.

    EN NOMBRE DE JESUCRISTO AMEN AMEN

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