Devocionales Cristianos – Tu Fe Depende del Nivel de Búsqueda Que Tengas

 

Ahora que sabemos que la fe viene por el oír a Dios, podemos afirmar que: cuanto más busque a Dios, más fe lograré. Entonces, ¿con cuánta frecuencia hoy estás buscando a Dios? ¿Hay un momento en el día, aunque sean sólo cinco minutos, que están dedicados a Él?

Esta pregunta no busca incomodarte, sino despertarte. Hacerte dar cuenta de que cuanto más conozcas de Dios, más crecerás. La fe desata lo que anhelamos. Por ejemplo, si le pedimos a Dios conocer más de Él, seguramente comenzará a revelarse de distinta manera en nuestra vida a como lo venía haciendo. Y Dios se alegra y responde. Dios quiere que le busquemos.

Cuanto más busque a Dios, más Fe lograré. En una oportunidad, Pablo mientras estaba predicando, al ver a un paralítico que tenía fe para ser sanado, y observar que ese hombre oía con entusiasmo y su fe estaba creciendo, le dijo: “¡Levántate!”. Y así lo hizo.

El milagro se recibe cuando oímos con intensidad a Dios. En una de sus cartas, Pablo escribe: “Les tuve que dar leche y no carne porque ustedes son niños”. Es decir, hay palabras de Dios que son leche y otras que son carne. Pablo quería dar alimento sólido y revelaciones podero­sas que le levantarían aún más la fe a ese pueblo, pero ellos no buscaban comer lo sólido todavía. Preferían leche, lo que signi­fica, quedarse solamente con lo que habían conocido de Dios.

Por eso, todo dependerá del nivel de búsqueda que tengas. Con tu búsqueda determinás si la palabra que oís va a ser leche o carne. Todo depende del nivel de búsqueda que ten­gas. Es decir, puedo decirte que Dios te ama, pero el nivel de recep­ción que hagas sobre esa palabra, y el nivel de búsqueda que tengas del Señor hará que esa palabra eleve grandemente tu fe o sólo la eleve un poco. Es por eso que, hay gente que recibe mucha fe y otra gente con la misma palabra poca fe. La búsqueda, la intensidad y la pa­sión con que cada uno la recibe son distintas.

Podés pasar toda la vida en una iglesia y nunca crecer en fe, porque tu nivel de intensidad interior es bajo. Determinate y empezá a buscar a Dios como nunca antes lo habías hecho. Tu espíritu debe estar activado a la velocidad e intensidad divina. Ser pasivo con Dios no sirve, por eso una persona activa es aquella que corta con lo que no sirve. Tenés que salir del lugar donde las cosas no suceden, para ir a la tierra donde las cosas sí suceden, y Dios te diga: “TE BENDECIRÉ”.

Si sos activo en buscar a Dios, Dios te consagra y te saca de lo común que hace todo el mundo. ¿Sabés que grandioso es salir de la manada y estar en el altar de la Presencia de Dios?

Cuando soltás las promesas de Dios que están dentro tuyo, podés vencer cualquier obstáculo y por esto ser elevado a un nuevo nivel de fe y por lo tanto, de fortaleza espiritual. Dios no tiene límites, siempre nos empujará a más. Dios no quiere que me conforme con lo que ya conozco.

Hay más de Dios, hay mucho más de Dios. José fue alguien que conoció bien a Dios. En sus peores mo­mentos, él descansaba en Dios. Cuanto más descansaba, más aumentaba su fe.

La Biblia relata:

“Y lo tiraron al pozo, pero Dios estaba con él”.

“Lo metieron en la cárcel, pero Dios estaba con él”.

No importa la situación, si buscás a Dios habrá descanso, por­que la fe crecerá. Y así entrarás a la conquista. Pablo dice: “Este leve problema que tengo ahora, pasará por­que cuando pase por el fuego, Tú estarás conmigo”.

Si buscamos primero el Reino del Dios, todas las demás cosas nos serán añadidas. La palabra añadido quiere decir: “las cosas te van a buscar a vos y no vos a las cosas”.

Buscá primero a Dios. Ponelo en primer lugar y tu fe crecerá. Cuando se te revele lo que el Señor hizo por vos, tu corazón querrá agradarle y decir: “Yo estuve preso, secuestrado pero hubo alguien que me amó, murió por mí y resucitó y hoy tengo vida eterna. Lo único que hago es dar y hablar lo que Dios hizo por mí”.

Extracto del libro “60 Principios de Fe”

Por Bernardo Stamateas

6 Comentarios

    • Hola Viviana. ¡¡Bienvenida!! Wooooouuuuuuu!!! ¡¡Qué pasaje más hermoso!!! Imaginate a la gran salvación que tenemos del Señor como una fuente inagotable de bendiciones: «aguas» que brotan de ella. Y pensá en cuáles son. Por ejemplo: ¿No brota amor de la salvación que tenemos? ¿No brota paz y gozo? ¿No nos trae la salvación «aguas» frescas de esperanza? ¡¡Síiii! y mucho más. Pensalo, oralo, meditalo…. y el Espíritu Santo te dará el devocional que estás necesitando. Bendiciones!!!!

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