Devocionales Cristianos – Un Lugar Llamado Betania 2

 

Continuemos.

3. Betania: Lugar de Adoración.

Vs.52. Dice la Biblia que luego de las palabras de Jesús los discípulos le adoraron.

¿Qué es adorar? Adorar es tener intimidad con el Señor. Es expresarle nuestro amor al Señor, porque la adoración es una expresión de amor y entrega.

Es dejar de pensar en mí mismo y pensar en Él. Abandonar por unos momentos mi lista de pedidos y reclamos y pensar en Él.

Le digo que lo amo, lo honro con mis palabras. Le digo que es especial para mí, que lo necesito, que no puedo vivir sin Él.

Adoración es intimidad. Estamos Él y yo solos. Me dejo amar por el Señor, me dejo abrazar y besar por él, y lo amo.

Cuando adoramos, su presencia se manifiesta de una manera mucho más poderosa y comienzan a suceder los milagros. El Espíritu Santo se deleita cuando adoramos a Jesús y su presencia comienza llenar nuestras vidas. Comenzamos a experimentar su presencia.

 

4. Betania: Lugar de Comunión Unos con Otros.

Vs.53. Betania también nos prepara para tener comunión unos con otros.

Si amamos al Señor, amaremos a nuestros hermanos. Si tenemos gozo en su presencia nos gozaremos estando en la iglesia y adorando juntos al Señor.

El estado de nuestra intimidad con el Espíritu se reflejará en nuestra relación con las demás personas de la iglesia y de nuestra familia.

Si tenemos intimidad con el Señor no nos pesará ni costará congregar. No nos pesará el tiempo de alabanza ni escuchar la Palabra, porque querremos que Dios nos hable y su Espíritu nos ministre.

No querremos quedarnos en nuestras casas sino que desearemos estar en la casa de Dios.

El secreto es la intimidad que cada día tengamos con el Espíritu Santo.

 

5. Nuestro Hogar: una Betania para Jesús.

Betania era un lugar especial para Jesús. Dicen los pasajes bíblicos que Jesús descansaba en Betania, era recibido en casa de amigos (Marta, María y Lázaro), era atendido, servido y honrado allí.

Vez tras vez Jesús volvía a aquel lugar. Él se sentía cómodo en aquella casa donde no sólo era recibido como uno más de la familia, sino donde también era reconocido y honrado como el Señor de señores.

Marta le servía. María se acercaba a él y le escuchaba.

Un exquisito y costosísimo perfume fue derramado sobre él en una profunda señal de adoración y admiración.

Jesús se sentía muy bien en Betania.

¿Cómo se siente Jesús en nuestros hogares?

¿Podemos decir que nuestro hogar es como una Betania para Jesús?

En Betania Jesús era admirado, reconocido, honrado y servido.

¿Lo tratamos así a Jesús en nuestras casas?

¿Es nuestra casa un lugar de alabanzas y de oraciones dirigidas a él?

¿Es nuestra casa un lugar de paz donde hablamos sus Palabras?

¿Es nuestra casa un espacio de perdón y reconciliación?

¿Es nuestra casa el ámbito en donde les enseñamos a nuestros hijos a confiar en Dios?

¿Es nuestra casa un lugar de fe, de sanidad y de revelación?

¿O nuestros hogares son lugares de violencia, de gritos, de nerviosismo, de maltrato, de indiferencia, de amargura?

¡Él es nuestro Dios todopoderoso! Él es lo mejor que nos ha sucedido en la vida. Él es el mayor regalo que Dios nos ha hecho. ¿Se lo decimos?

¿Lo honramos con lo que hablamos?

¿Lo honramos con la música que escuchamos?

¿Lo honramos con los programas que vemos y las páginas web que navegamos?

¿Lo honramos con el uso de nuestro dinero?

¿Lo honramos en la intimidad?

Hagamos Betanias de nuestros hogares. Transformemos nuestros hogares en lugares en donde la presencia del Espíritu reine durante todo el día.

Cambiemos el ambiente y la atmósfera de nuestro hogar trayendo la presencia del Espíritu y sorprendámonos con lo que Él hará.

Por Edgardo Tosoni

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