Mr. Jones abrió la puerta,

vió a su madre recién muerta

y la sangre del chaleco se limpió.

Guardó a su madre en el ropero

le puso más leña al fuego

y el invierno muy crudo se avecinó.

Llamó a su esposa y le dijo:

“Mamá está muerta en el ropero”,

“Por supuesto, si yo la asesiné.

Ella puso mal la mesa,

le hundí un hacha en la cabeza

y la sangre el tapizado me manchó”.

Esta canción compuesta por Charly Garcia y cantada por Sui Generis terminaba diciendo: “Si somos una familia muy normal”. ¿Qué es una familia normal? ¿Serán  Homero y Morticia Adams? ¿Sera Homero y Marge Simpson? ¿Serán los Ingalls? ¿Qué es una familia normal? ¿Cuál será el proyecto de Dios para una familia?

Is.8:18. Aquí me tienen, con los hijos que el Señor me ha dado. Somos en Israel señales y presagios del Señor Todopoderoso, que habita en el monte Sión.

Una familia con un mensaje profético para una nación. Estamos acostumbrados al concepto del profeta, el individuo solitario que se levanta en medio de un desierto y levanta su voz anunciando un mensaje de parte de Dios. Pero aquí la cosa es diferente, nos hallamos ante una familia profética. El profeta está casado con la profetiza (vs.3) y esta da a luz a un hijo cuyo nombre contiene un mensaje profético Maher Salal Jasbaz que significa “Muy pronto habrá saqueo y destrucción”.

Aparte de estar contento de no ser hijo de Isaías, mire si Dios nos pusiera un nombre así, sería mejor que nos digan “Cacho”. Aparte de eso, me encanta el concepto de una familia como señal y presagio para una nación. ¿Podrá ser que el Dios que llama hombres llame familias?

Dios le dijo al fugitivo Jacob: Yo soy el Señor, el Dios de tu abuelo Abraham y de tu padre Isaac. A ti y a tu descendencia les daré la tierra sobre la que estás acostado (Gn.28:10).

Sin lugar a dudas la Biblia nos revela que Dios llama individuos pensando en su familia y en su generación. Dios nunca llama al hombre aparte de su familia, aun cuando llamó a Abram a salir de su casa, de su tierra y de su parentela, lo llamo a formar una familia y una nación que guarde un pacto. El concepto del Dios exageradamente personal e individual es un concepto relativamente nuevo, hasta el carcelero escucho a Pablo decirle que su fe tenía implicancias familiares.

Hasta donde puedo contar soy la cuarta generación de creyentes en mi familia, con mayor o menor éxito desde mi bisabuelo materno encuentro creyentes en mi familia. Pero cuando Dios mira no mira solo hasta mí, él ve más allá. Dios me mira y ve mi familia… ve a mi esposa, la pastora, y mis hijos, los siervos de Dios… aún me animo a decir que ve mis nietos, ministros de Dios y aún ve más allá. No creo que Dios me haya llamado a mí solo… creo que mi familia está contemplada y solo soy una parte del sueño corporativo de Dios para mi casa.

Si esto es así, ¿qué estoy señalando o anunciando con mi familia? Espero que el mensaje de nuestra casa sea más esperanzador que “Maher Salal Jasbaz” pero me gustaría trazarme algunos puntos que me gustaría comunicar:

  1. Que servir a Dios es un tremendo privilegio. Hemos criado a nuestros hijos diciendo que es un privilegio ser una familia pastoral, que es un privilegio ofrendar y que es un gozo dar la vida por Jesús.
  2. Que el amor puede superar cualquier situación. Que es bueno el matrimonio, que se puede ser honrado por los hijos, que se puede dar ejemplos de fe a la generación venidera.
  3. Que es apasionante ser parte del reino de Dios. Estamos trabajando por algo que cambia la vida del hombre y de la sociedad. El evangelio es revolucionario, no hay nada mejor que el gobierno de Dios sobre la vida de las familias.
  4. Que con Dios nunca se pierde, que con Dios siempre se gana. Aunque parezca que las tinieblas avanzan, nunca perdemos cuando apostamos nuestra vida a Dios.
  5. Que se puede obtener perdón y una nueva oportunidad en Dios.
  6. Que la iglesia es el proyecto de Dios para que la familia sea usada en el propósito redentivo para la humanidad.

¿Qué comunica mi familia? Me gustaría que alguien al vernos diga: Ahí hay un mensaje de Dios para mi vida. O que digan: Al verlos a ellos me doy cuenta que se puede vivir bien.

El proyecto divino para la familia es que traigamos un mensaje a la sociedad donde nos movemos, un mensaje del corazón de Dios para el tiempo kairos que estamos atravesando. Fue esto lo que gritó Josué, esto es lo que logró Felipe y sus cuatro hijas profetisas allá en su casa de Cesarea, esto es lo que practico Eunice y Loida con el pequeño Timoteo, esto es lo que se vio en la casa de Obed-edom, lo que María y José impartieron a Jesús.

Hoy es un día para agradecer por la casa y orar para que seamos fieles en recepcionar, comunicar y encarnar el tesoro recibido como familia para aquellos que nos rodean. Que mi casa sea una señal para mi generación. Esa es una familia normal.

Hoy es un día para leer esto en familia y todos juntos agradecer que Dios sea nuestro Dios. Que Dios bendiga tu casa!!!!

Por Daniel Cattaneo

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