vive-para-interceder-por-miDevocionales Cristianos – Vive Para Interceder Por Mí

 

Pasaje clave: “Por eso también puede salvar por completo a los que por medio de él se acercan a Dios, ya que vive siempre para interceder por ellos” (Hebreos 7: 25).

Hoy en el cielo, hay un sumo sacerdote que mediante su sacrificio intercede por mí. El nombre del sumo sacerdote es Jesucristo. Fue aquel, que cuando yo le conocí de adolescente, le entregue mi vida. Es el mismo que mediante el Espíritu Santo ha estado pastoreándome toda la vida, soportando mis desvíos, mis rebeldías y mis necedades. Él me ha traído a este valle y prevé seguir pastoreándome siempre, más allá de la muerte, dice el Salmo.

Por eso, dice el autor de Hebreos que “pude salvar por completo” porque no sólo murió por nosotros sino que se hizo cargo de llevarnos de la cruz a la Presencia de Dios.

Él vive siempre. Él murió pero resucitó en gloria y poder y no muere más. Su sacrificio es único (no cada misa) y eterno (tiene efectos sin fin).

Él vive siempre para… Su vida no es contemplativa sino con una función, si la vida resucitada de Cristo tiene finalidad, la mía que resucité con Cristo también lo tiene… he resucitado con Cristo para servirle en todo lo que requiera.

Él vive siempre para interceder. Él pone lo suyo por mí. El ruega al Padre por su gente recordando: su elección, su sacrificio, su propósito.

A. Su elección. El me eligió para salvación. No podría haber creído sino fuera porque El me eligió. El hecho de creer es ya una bendición. No cree para salvación cualquiera, cree solo el que va a triunfar sobre la tentación, sobre los fracasos, sobre las inestabilidades, sobre la inmadurez… no que nunca va a ceder, sino que siempre va a seguir. Soy un escogido para Salvación. Por eso delante del trono permanentemente se recuerda que soy eso, alguien elegido para ser salvo.

B. Su sacrificio. En el momento de la muerte de Cristo su sangre se derramó por mí. En ese momento el acta decretos que me era contraria fue anulada… en el archivo del cielo, mi cuenta está saldada. Dios no cobra dos veces la misma deuda. Como su sacrificio fue una sola vez y para siempre en su omnisciencia Dios cargó todas mis faltas. Por lo tanto, cuando fallo se recuerda en el trono que eso también fue cubierto.

C. Su propósito. Fui elegido y perdonado por un propósito. Allí delante del trono Cristo repite día a día al Padre, lo que el Padre decía de El: Este es mi hijo amado en quien tengo complacencia. Cristo repite en el cielo, lo que yo a veces olvido en la tierra. En el cielo Jesús vive declarando que soy su siervo, que nací para ser parte del último y gran avivamiento. Que mi función es neurálgica en su proyecto, que soy vital para su propósito… lo mío para el hombre será el aletear de una mariposa, pero en el otro lado de la tierra terminará siendo un huracán incontenible y Dios lo sabe.

Por eso él vive siempre para interceder por mí.

Hoy yo te agradezco por darme un día más de vida para que cumpla tu propósito. Gracias por la oportunidad renovada, quiero estar a la altura de ello y sino intercede por mí… Ayúdame a ser lento para pecar, rápido para arrepentirme y sumiso para obedecerte. En el nombre de Jesús, amén.

Por Daniel Cattaneo

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