Devocionales Cristianos – El Gran Secreto Para Vencer el Estrés 2

 

Continuemos.

2. Dios me dará una Palabra que no conozco.

Una palabra iluminará mi camino.

Jesús dijo: “Verán a un hombre, síganlo y allí entren.”

El que está en la Palabra permanece para siempre.

Nunca serás estable si estás parado sobre el dinero. Cuando nos paramos en la Palabra nadie nos moverá. No te afirmes en las circunstancias sino en las promesas de Dios. No es tu trabajo, ni tu familia, ni tu dinero los que te darán estabilidad, cuando todo se mueva solamente la Roca te mantendrá firme.

La promesa de Dios es: “Todo está preparado”.

David dijo: “En paz me acostaré y asimismo dormiré porque sólo tú me haces vivir confiado”. Y estaba en medio de la guerra.

Hay gente que dice: “¡Ah! Si a mí me tratan bien, me sacan todo pero si lo hacen mal no lograrán nada.” Se paran en las emociones de otros y así serán inconstantes.

“Aquel que oye mi palabra y la aplica es como un hombre que hizo su casa sobre la roca (la Palabra), vinieron los vientos pero su casa no cayó”.

“Y al que oye una palabra y no la aplica lo compararé como un necio –dice Jesús- que hizo su casa sobre la arena y vinieron los mismos problemas y se hundió.”

Aplicar la Palabra de Dios es mejor que estudiarla.

3. Gente que no conozco, me bendecirá.

Jesús les dijo: “Sigan a un hombre que lleva un cántaro con agua”.

Los hombres jamás llevaban el cántaro con agua porque era una tarea de las mujeres, era un “raro”.

Dios preparará gente distinta, que llevará pan al lugar de mi bendición.

El hombre los guió hasta el dueño quien les mostró el lugar para el Maestro.

Isaías 60 dice: “Las puertas estarán abiertas de día y de noche y a ti serán traídas las riquezas de la tierra”.

Hay alguien que Dios está bendiciendo, no lo conocés ni te conoce, lo está preparando y se conectará con vos; es una persona distinta, pero Dios le dio agua y unción para que te prospere y bendiga.

“Dad y se os dará, medida buena, apretada y rebosante darán en vuestro regazo.”

Si das, te darán.

El desconocido tendrá una contraseña que Dios te revelará antes para que recibas la bendición.

Pedro era un judío recalcitrante y no comentó nada al ver al hombre con un cántaro de agua, supo respetar la diferencia.

La gente insolente, irrespetuosa, violenta, no tendrá acceso a las bendiciones de Dios.

Mike Murdock dice: “La unción que respetes es la que vendrá a tu vida.”

Alejate de la gente incorrecta, de los sicópatas, relacionate con gente desconocida que está lista para bendecirte.

Un psicópata es fácil de descubrir porque:

Te felicita y te pega. Por ejemplo, “que linda que estas vestida, pero no combina la cartera”.

Siempre quiere hacer público los conflictos privados.

Tira y corre. O sea, agrede y se va.

Deben tener acceso a tu vida sólo dos personas: los que se dejan bendecir por vos y los que te bendicen.

4. Oportunidades que no conozco, vienen en camino.

Eclesiastés 9: 11 “Me fijé en esta vida y la carrera no la ganan los más veloces, ni los más valientes, ni los sabios, ni los instruidos sino que a todos nos llegan las oportunidades”.

Para ganar una carrera sólo tengo que tomar la oportunidad.

Dios te dará tu oportunidad no la de otra persona, por eso los atentos son los que ganan la carrera; las oportunidades son inéditas y sólo se encuentran con Jesús.

Ante un estímulo el cuerpo reacciona de dos maneras: luchando o huyendo. Pero, hay una tercera actitud, no hacer nada .

No importa qué es lo que da vueltas a tu alrededor, no pelees ni huyas, todo está preparado.

Y los discípulos terminaron cenando con Jesús en,

Un lugar amplio, arreglado y amueblado.

Es tu destino.

David dijo: “El me esconderá en su tabernáculo en el día del mal, me ocultará en lo reservado.”

En un momento nos escondemos con el Señor: cuando adoramos, en el día del mal, Él nos pondrá sobre la roca y levantará nuestra cabeza delante de los enemigos.

¡Prepárate! Todos sabrán que la cena está prevista y hay un destino de gloria sobre tu vida.

Pedro y Juan eran los discípulos que siguieron al hombre con el cántaro, del círculo íntimo de Jesús.

Jesús no tenía gente íntima sino se hacía íntimo el primero en recibir las bendiciones.

Los que se enamoran de Jesús no son mejores sino pioneros porque se hacen íntimos pagando el precio de tocar el corazón del Señor.

Dios te dice que te relajes, que disfrutes;

Él te dará un lugar desconocido, gente desconocida, una palabra y oportunidad que no conoces y tu corazón se alegrará porque terminarás cenando junto a Él.

Por Bernardo Stamateas

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