Devocionales Cristianos – Rey de los Mundos Invisibles y Visibles

 

Pasaje clave: Colosenses 1:16.

 

Gobernar en el Mundo Visible Desde el Plano Invisible

La estrategia simple de Dios para establecer y extender su Reino en la Tierra era gobernar el mundo visible desde el mundo invisible del espíritu. El plan determinaba que el hombre seria su representante visible, creado específicamente para vivir en la dimensión visible para representarlo. Permítame decirlo de otro modo: el propósito y la intención original de Dios era gobernar lo que se ve (el mundo visible) a través de los que no se ve (el mundo invisible).

Él lo haría a través de lo invisible (el Espíritu de Dios en el hombre), viviendo en lo invisible (el espíritu del hombre) y viviendo en lo visible (el cuerpo físico) en un escenario (la Tierra). (Romanos 1:20, Colosenses 1:16, Hebreos  1:3).

¿Y cómo lo llevaría a cabo? Dios, que es invisible, pondría su Espíritu dentro del espíritu invisible del hombre; un espíritu habitando en un cuerpo visible que vive en una Tierra visible. A través del espíritu del hombre, se abre una ventana del alma para que el hombre pueda comunicarse con el mundo invisible de Dios, y también a través de otra ventana el hombre es capaz de comunicarse mediante su cuerpo con el mundo visible de la humanidad.

El hombre es creado en una manera tan poderosa y exclusiva, que es exaltado sobre toda la creación de Dios. Por este medio, Dios podría comunicarse desde la dimensión invisible a través del espíritu invisible del hombre al plano de lo visible, de modo que el mundo visible del hombre pudiera entender su voluntad. Cualquier cosa que Dios deseara que fuera transmitida a lo invisible, entonces se manifestaría en lo visible en el escenario, de modo que la Tierra pudiera mostrar lo que el cielo estaba pensando.

 

Rey de los Mundos Invisibles y Visibles

Dios, entonces, es el Rey tanto de la dimensión invisible como de la visible, es decir, del mundo espiritual y del universo físico. Él es El Shaddai, Dios todopoderoso, el Soberano que establece las normas en el cielo y en la Tierra. Vive y gobierna sobre el plano de lo invisible y es el Creador y dueño de lo visible, en donde también creo a los seres humanos para gobernar bajo su autoridad como corregentes de la Tierra. Como Rey de todo, Dios es quien fija las normas, el que establece las reglas, y el juez de todas las cosas. Eso es lo que significa ser Rey.

Un rey no puede ser rey a menos que tenga algo sobre lo que reinar. Es imposible ser rey sobre la nada. Antes que todo fuera, Él era. Pero, en el sentido estricto de la palabra, Dios no fue un rey hasta que creó un mundo sobre el cual reinar. Hasta ese momento, Él era solo Dios, omnisciente y omnipotente, Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres en uno, completo, entero y contenido en sí mismo, que estaba parado sobre la nada de la esquina de ningún lugar. Entonces, de acuerdo a su naturaleza, creó primero una esfera espiritual y luego una física.

Si Dios se hallaba completo dentro de sí mismo, ¿entonces por qué creó el universo y todo lo que en él hay tanto lo visible como lo invisible? Lo hizo por su propio placer y porque por naturaleza Él es un Creador. Crear es para Él su expresión natural. Luego de completar su creación, el Creador se convirtió en el Rey de esa obra, porque ahora tenía una dimensión sobre la cual gobernar.

“Digno eres Señor y Dios nuestro, de recibir la gloria, la honra y el poder porque tú creaste todas las cosas; por tu voluntad existen y fueron creadas” (Ap. 4:11).

 

El Rey y Su Esfera de Dominio

Se llama esfera de dominio a todo sobre lo que un rey gobierna. Sin un dominio, el título de “rey” tendría poco significado o poco peso. No puede haber presidente sin un país ni primer ministro sin una nación; cada gobernante debe tener un ámbito sobre el cual ejercer su gobierno. A diferencia de los gobernantes humanos que obtienen su dominio por elección, subterfugio o conquistas, Dios creó su propia esfera de dominio y nunca será destronado.

Nunca habrá un golpe de estado en el Reino de los cielos.

Un reino es el “dominio del rey”, la dimensión sobre la cual el rey gobierna con completa soberanía. La Biblia dice que Dios creó todas las cosas, y sin El “nada de lo creado llego a existir” (Juan 1:3).

Todo lo que Dios creó es su propiedad por derecho de creación. Como creo todo, todo le pertenece a Él. Por lo tanto, su esfera de dominio se extiende infinitamente en toda dirección porque no hay lugar en la Tierra o en los cielos que no sea abarcado por Él o en donde su presencia no habite.

Extracto del libro “Redescubriendo el Reino”

Por Myles Munroe

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