Devocional – Viva en Grande Para Dios

 

Pasaje clave: 1º Crónicas 4:9-10.

¡Oh, si… ensancharas mi territorio!

En la parte que sigue de la oración de Jabes –una súplica por más territorio- usted pide a Dios que ensanche su vida de tal manera que se pueda convertir en algo de un impacto mayor para Él.

Si se parte tanto del contexto como de los resultados de la oración de Jabes, podemos ver que en su petición hubo más que un simple deseo de aumentar su tierra. Quiso más influencia, más responsabilidad y más oportunidades para distinguirse en el servicio del Dios de Israel.

Según la versión que usted lea, el término territorio puede referirse a costas o fronteras. Para Jabes y sus contemporáneos la palabra tuvo el mismo poder emocional que se encuentra en los vocablos nuevos territorios o frontera en el caso de las generaciones de los pioneros estadounidenses.

Lo cual se refería a un lugar propio, con espacio suficiente como para desarrollarse y crecer.

En la época de Jabes parte de la historia nacional contemporánea de Israel era la conquista de Canaán que hizo Josué y el reparto de la tierra entre las diversas tribus hebreas.

Cuando Jabes clamó a Dios «¡Ensancha mi territorio!» miro sus circunstancias presentes y concluyó: «¡Con toda certeza, nací para más que esto!» Como granjero o ganadero, contempló la extensión que heredara de su familia, dejó correr sus ojos por las cercas, visitó las marcas que limitaban su propiedad, calculó las posibilidades, y tomó una decisión: «Oh Señor, todo lo que has puesto bajo mi cuidado, tómalo y ensánchalo».

Si Jabes hubiese trabajado con la Bolsa de Valores, podría haber hecho esta plegaria: «Señor, te ruego que aumentes el valor de mis inversiones».

Cuando me dirijo a presidentes de compañías, con frecuencia menciono este tipo particular de actitud mental.

Si los ejecutivos cristianos me preguntan: «¿Es correcto que le pida a Dios que aumente mis negocios?» Mi respuesta es: «¡Naturalmente! ¡Claro que sí!» Si usted los hace en los caminos de Dios, no solo es correcto pedir más, sino que Él espera que usted lo haga.

Su negocio es el territorio que Dios le ha confiado. Quiere que lo acepte como una oportunidad significativa para tocar la vida personas y negocios de la comunidad y de todo el mundo para su gloria. Pedirle que ensanche esa oportunidad solo le produce deleite.

Supongamos que Jabes hubiese sido una esposa y madre.

Entonces su oración podría haber sido: «Señor, aumenta mi descendencia, favorece mis relaciones clave, multiplica para tu gloria la influencia que los míos puedan tener». El hogar de cada uno de nosotros es el lugar más poderoso en la tierra donde podemos cambiar una vida para Dios. ¿Por qué no querría Él que usted fuese poderoso para Él?

Sin importar cuál sea su vocación, la forma más efectiva de oración de Jabes a fin de pedir más territorio, podría decirse de la siguiente forma:

“Oh Dios y Rey mío, por favor, te ruego que aumentes mis oportunidades en tal forma que pueda tocar más vidas para tu gloria. ¡Déjame hacer más para ti!”.

Extracto del libro “La Oración de Jabes”

Por Bruce Wilkinson

4 Comentarios

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