Halo Light though Stormy Skies, Florida - 1600x1Estudios Bíblicos – Tu Palabra es Verdad

 

 

La Palabra de Dios cubre dos esferas. Por un lado es un mandato soberano: “Sea…” (Gn.1:6, 9, 11, 14, 20, 24, 26) que afecta el ambiente y lo transforma. Todo fue creado por la Palabra de Dios (Sal.33:6, 9, Hb.11:3, 2ºP.3:5).

Y por el otro, se dirige a nosotros personalmente como mandamiento (ley) (Gn.1:28), testimonio (Gn.1:29) y promesa (Gn.2:15-20). Y esta palabra dirigida a nosotros no sólo se trata de gobierno sino también de comunión. Porque Dios nos habla no sólo para movernos a hacer lo que Él quiere (gobierno), sino para hacer posible que lo conozcamos a fin de que podamos amarlo (comunión).

Toda la Biblia insiste invariablemente en que la Palabra de Dios constituye un instrumento ejecutivo en todos los asuntos humanos. Y por otro lado, la Biblia también afirma sistemáticamente que la Palabra de Dios viene en su triple carácter de ley, promesa y testimonio (instrucciones, principios, relatos, etc.).

Nuestra actitud hacia la Palabra es la de creerla y obedecerla, no solamente porque Dios lo manda, sino también porque se trata de Palabras verdaderas (Sal.31:5, Is.65:16, Ex.34:6, Sal.108:4, 57:10, Jn.17:17, Sal.119:160, 2ºS.7:28).

La naturaleza de Dios es verdad, y no está en él ser de otro modo. Por eso es que él no puede mentir (Tit.1:2, Nm.23:19, 1ºS.13:29, Hb.6:18). Es por esto que sus palabras son verdaderas y no pueden ser otra cosa que verdad.

 

1. Los mandamientos de Dios son verdaderos.

(Sal.119:151). Ellos tienen estabilidad y permanencia en cuanto establecen lo que Dios quiere para nuestras vidas. Pero también nos ofrecen una definición de práctica de lo que es la verdadera humanidad. Lo que el hombre debió ser, lo que es verdaderamente y nos previene contra la autodestrucción moral, ya que si abandonamos la ley de Dios, no solamente incurrimos en culpabilidad sino que progresivamente enfermamos nuestra propia alma.

 

2. Las promesas de Dios son verdad.

(Hb.10:23, Sal.36:5, Lam.3:23). ¿Cómo se manifiesta la fidelidad de Dios?. Mediante el fiel cumplimiento de sus promesas. Él es un Dios que cumple sus pactos. Jamás le falla a los que confían en su palabra.

Finalmente, ¿qué es un cristiano?

Si bien podríamos describirlo de diferentes maneras, podríamos abarcarlo todo diciendo que es una persona que, además de haberle entregado su vida a Cristo, acepta la Palabra de Dios y vive amparado por ella. Se somete sin reservas a la Palabra de Dios (Dn.10:21), cree su enseñanza, confía en sus promesas y sigue sus mandamientos. Sus ojos se dirigen al Dios de la Biblia como su padre, y hacia el Cristo de la Biblia como su Salvador y Señor.

Extracto del libro «Conociendo a Dios»

Por J. I. Packer

Adaptado por Edgardo Tosoni

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